Llegar Y Tú
Camino hacia la puerta de casa por el pasillo enmoquetado del rascacielos que desde el día de la llegada nos impresionó y mientras me acerco trato de quitarme la bufanda; menudo frío el de hoy. El sonido amortiguado de mis pasos acelerados es lo único que se alcanza a escuchar en aquel rincón en mitad de la temprana noche neoyorquina. La gente se refugia en sus hogares mientras observa caer la nieve a través de los cristales. Y al entrar, tu olor me recibe paseándose por mi rostro mientras suena la música lenta va llenando la casa entera. Fuera guantes, abrigo y zapatos. Camino acercándome hacia la habitación y escucho tu voz tarareando la canción que suena por encima del sonido del agua saliendo por el grifo de la bañera. Todavía sin ser consciente de mi llegada te escucho remarcar las estrofas más románticas. Poco a poco abro la puerta del baño y entro con un "buenas noches cariño" que te avisa de mi presencia. Qué bien luces sumergida entre la espuma impregnada de sales minerales de fragancias exóticas. Me arrodillo a tu lado y me aproximo hasta besarte mientras la punta de mi corbata se va hundiendo en el agua caliente. Sólo pienso en quitarme la ropa y meterme allí contigo. Y como si tuvieras la capacidad de leerme la mente, me lanzas un gesto con los ojos indicándome el lugar reservado para mí. Espérame, voy a por champán y enseguida vengo; hoy tenemos que brindar por el simple hecho de tenernos.Y es que Sucede Que Hoy supe que vas a ser tanto...










































