Mirada Al Pasado Desde El Futuro

Un regalo en forma de canción me transporta hacia el futuro incierto de los días en mi porvenir. Entonces miro a mi alrededor y muchas cosas han cambiado en relación al ayer. Gente que hubo y ya no está; otros que aparecieron un día sin llamar; otros que siguen sin necesidad de preguntar y hasta algunos que se fueron y volvieron por la puerta de atrás. Otra ciudad amanece rayando el cielo que se deja ver a través del cristal de mi habitación y a mi lado, todavía perdida en los mundos más íntimos de su subconsciente, duerme tranquila quien comparte cama y vida conmigo desde hace años. El periódico de la mañana también ha cambiado respecto a como solía ser tiempo atrás; nada de noticias trágicas, nada de guerras, de delitos, de sucesos negativos. En su lugar páginas y más páginas dedicadas a la cultura, a las bondades del nuevo tiempo, a la felicidad de la sociedad o al crecimiento integral de las personas en su dimensión más espiritual. Lo leo mientras una especie de electrodoméstico moderno me prepara un suculento desayuno a la carta. Por los altavoces ocultos de la casa me acompaña el hilo musical con las canciones que tal día como aquel escuché a lo largo de mi vida y entre todas ellas destaca una. Una melodía que me lleva en volandas hasta el año dos mil siete, cuando todavía el mundo no era lo que hoy, cuando quienes luchaban por conseguir todo lo que hoy se presume como natural eran tildados de locos, o cuando hablar de nuevo orden constituía tema tabú. Y realmente no hace tanto de aquello, han pasado algunos años, pero es cierto que el salto cualitativo se produjo de repente. Bien podría haber sido ayer mismo un día cualquiera de aquella época y haber amanecido hoy así, totalmente renovados. Como si en el transcurso de la noche, silencioso, el mundo hubiese decidido cambiar para bien mientras la ciudad dormía. Truman, mi perro, se despereza ante mí y viene a darme los buenos días pasando entre mis piernas como de costumbre. Hay cosas que nunca cambian. Un nuevo día de trabajo me espera. Serán sólo cinco horas las que me separarán de ti que ahora duermes ajena a mi partida. Un beso suave y cuidadoso en la mejilla me aporta la energía necesaria para separarme de ti ese tiempo y esperar con ganas el regreso a la hora de comer para recibir entonces tu respuesta. Ahora ni te inmutas, ni una sola mueca, aunque sé que al mismo tiempo que te lo estoy dando, en tus sueños nos estamos besando. Ni siquiera el ruido de la ducha ha perturbado tu descanso. Nunca lo hace, nunca lo ha hecho. Cojo el maletín con el ordenador y salgo caminando en dirección al centro de la ciudad, flanqueado por enormes rascacielos. Apenas diez minutos me separan de la oficina. Pero diez minutos pueden ser demasiados si la canción que te persigue parece repetirte siempre la misma estrofa. Tarareo la letra de la canción que me había acompañado en el desayuno y de entre todas las cosas que dice, una resuena con más fuerza en mi interior: "Todavía no lo entiendo... Cómo fue tanto tiempo sin poderte tocar..." Ahora hace sólo minutos que no te toco, pero ya te echo de menos. Y pensar que hubo un día que moría sólo por poder rozarte...

Y es que Sucede Que Hoy me pregunto como pude...

4 comentarios :

Encarni | 01:52

Hace un mes yo escribía algo relacionado con este tema, con echar una mirada al pasado desde el futuro. Supongo que porque me gustaba la idea de que todo eso fuera cierto, que pudiera levantarme una mañana cualquiera dentro de veinte años y no hubiera dejado de sonreir ni un solo dia desde que "él" dormía a mi lado.

Supongo que las circunstancias me han hecho darme cuenta de que a veces los planes al final no se llevan a cabo y todo esto me recuerda un proverbio árabe: "Lo pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo"

Ojalá algún dia desaparezcan las trágedias, para poder llenar los periódicos de cosas lindas y todos nuestros recuerdos sean alegres.

Hay quien dice que "quién no tiene recuerdos, ni pasado es que no ha vivido"

Esta noche volví a sentir ese cosquilleo que tenía cuando era pequeña la noche antes de que llegaran los "Reyes Magos".

Me gusta que seas mi rey mago y que cada noche me sorprendas con un nuevo regalo.

Un beso enorme.

Pablo Martín Lozano | 18:56

Hola Encarni. Ya había leído de ti ese proverbio en alguna ocasión y me encanta. Tiene mucha razón, aunque en la mayoría de ocasiones nos neguemos a aplicarlo.
Lo de los periódicos fue tal vez el sueño más complicado de todo el relato y mira que hay cosas complicadas. Ojalá sea así un día.
Y en cuanto a lo de los reyes magos...en fin, que es un placer serlo, porque los regalos, más que entregarlos, los recibo yo después en forma de comentario.

Besos y gracias.

vicky gallardo | 16:13

... si abro un recuerdo y miro para atras...justo cuando era niña o mas alla... aveces no encuentro un rastro de mi...
miro el rompecabezas y no se... si perdi alguna pieza o estoy bien...en esta inmensidad a la que llaman tiempo... donde vamos viviendo, en un futuro tan incierto ... para otra luz de sol tu abrazo me abrigo...

y no hubo tiempos, ni espacios... solo una melodía y tus palabras amontonadas en mi orilla... y todo un mar ...

y esta exquisita manera... de crear los espacios, y sentirlos, y palparlos... y vivirlos como un sueño... como una realidad... para volver a soñar, para hacerlos realidad...

en esta inmensidad... pude sentir tus ojos...

Pablo Martín Lozano | 22:38

Hola Vicky...gracias por tus palabras y por la canción sin la cual este post no hubiese existido.
Llegó, sonó y me vibró por dentro; compartimos melodía.

Un beso fuerte.