Supe Que Allí Estabas

Nuestras miradas se cruzaron y en la distancia que nos separaba se desplomaron las telarañas que el tiempo había interpuesto entre los dos. Segundos antes, de alguna manera, mi cuerpo me avisó de que estabas cerca -todavía percibe tus vibraciones antes de que yo intuya tu presencia- y de forma autómata me giré guiado por un impulso incontrolado que me llevó directamente a ti. Efectivamente, el radar interno todavía funcionaba a pesar de los tantos meses que hacía que no te veía. Me giré rápidamente, nervioso, tremendamente nervioso, como en los sueños que nunca sabes cuál será la siguiente escena. Pasaste a sólo un metro de mí y me viste; sé que me viste aunque trataras de disimular cuando ya era demasiado tarde. Y como una cortina movida por la brisa, desapareciste de mi vista engullida por la gente. De nuevo el radar se activó sin mi permiso y en apenas un minuto localizó la posición exacta en la que estabas, acompañada, siempre -mal- acompañada y entonces se produjo el cruce de miradas. También tú sentías la curiosidad corrosiva que viajaba a toda velocidad por mis venas. También tú sentías la intriga de reconocer cada centímetro de piel, recorriendo con tus ojos mi figura de norte a sur. Para entonces yo ya había hecho lo mismo. Y aunque fueron varias las ocasiones en las que o bien tú, o bien yo nos interponíamos en la trayectoria visual del otro, ni un solo gesto fuera de lugar, ni una sola insinuación, ni un solo ademán de ir a saludar y, sin embargo, más de un millón de recuerdos que viajaban de un corazón al otro, a través de la gente y de la tácita frialdad que nos separa(ba).

Y es que Sucede Que Hoy volví a verte después de tanto...

10 comentarios :

pequeñavane | 02:11

NO PUEDO EVITAR LEERTE SIN REFLEXIONAR SOBRE EL OLVIDO, ES QUE LE HE LLAMADO TANTAS VECES QUE MI VOZ SE HA SECADO Y MI GARGANTA ASPERA YA NO QUIERE NI INTENTARLO, Y AUN ASI NO LLEGA, ENTONCES ME PREGUNTO COMO PUEDO SEGUIR (O HACER COMO QUE SIGO), COMO PUEDO DESPERTAR CADA MAÑANA Y ACOSTARME CON LA LUNA CREYENDO QUE TIENE ALGUN SENTIDO?, COMO PUEDO ACEPTAR ACOMPAÑÁR A ALGUIEN EN SU RECORRIDO SI A MI AUN NO ME LLEGA EL OLVIDO?... Y ENTONCES UNA VEZ MAS TE LEO Y ME ATREVO A SUPONER QUE ES MUY SIMPLE LA RESPUESTA.. ÉSTE NO LLEGA NUNCA, APRENDEMOS A SEGUIR VIVIENDO (O MURIENDO) CON LOS RECUERDOS QUE ATESORAMOS, QUE NOS CREAN A DIARIO, CON LOS QUE CADA MAÑANA LIDIAMOS, HASTA QUE CREEMOS QUE LOS HEMOS SUPERADO Y ES ENTONCES CUANDO EROS DECIDE REIRSE NUEVAMENTE DE NOSOTROS Y NOS CRUZA EL CONTORNO DE AQUEL CUERPO, DE AQUELLA IMAGEN QUE LE DA VIDA A NUESTROS RECUERDOS, PARA QUE CON UNA LIGERA MIRADA (QUE NO PODEMOS EVITAR SOSTENER) VUELVAN A AFLORAR TODOS AQUELLOS SENTIMIENTOS QUE CREIAMOS MANEJADOS...
Y ES QUE SUCEDE QUE HOY (AMIGO MIO) YO LO HE VISTO A ÉL...

Encarni | 10:54

Dichosa intuición, veo que la tienes a pleno rendimiento. Después de la señal "mágica" que recibes vienen los nervios por saber si es cierto, hasta que ves a la otra persona y lo compruebas, no te habías equivocado. Luego llega la situación "extraña" en la que ¿saludar o no?, en la que es inevitable una mirada, un "quiero pero no puedo" o "un puedo pero no quiero". Y cuando regresas a casa esa noche y te tumbas en la cama lo único que puedes pensar es "¿cómo llegó todo a este punto?" y no porque añoremos a esa persona si no porque te das cuenta de cuantas cosas han sucedido en tu vida desde entonces y a veces "parece que fue ayer".

Un beso enorme.

Pablo Martín Lozano | 11:19

Hola "Pequeñavane", un placer volver a recibir un comentario tuyo. Es totalmente cierta y acertada la descripción que haces. También la suposición, por lo que yo de momento he podido experimentar: no olvidamos nunca. El olvido se enmascara y nos hace creer que olvidamos, cuando lo único que hacemos es aprender a sobrevivir con el peso del recuerdo.
Luego ocurre que te encuentras casualmente -¿casualmente?- de nuevo con esa persona un día y descubres que no todo es tan sencillo.

Gracias por tus palabras y suerte en el camino. A veces sobrevivir es sólo sobrellevar.

Besos.

Pablo Martín Lozano | 11:21

Hola Encarni y gracias.
La intuición, la verdad, hizo alarde de su pleno rendimiento la otra noche. Fue instantáneo; una sensación, un recuerdo, un giro y allí estaba.
Me ha gustado mucho el recorrido que has hecho por esa incómoda, aunque deseada a veces, situación, paso a paso con cada estado de ánimo. A veces parece que fue ayer porque, como apunta pequeñavane, el olvido nos lo hace creer impidiéndonos que borremos de la mente los recuerdos.

Otro beso enorme.

Miguel | 19:59

Esto que relatas y que es un hecho común y bastante habitual, demuestra lo que yo he aprendido de mis experiencias en el terreno de las relaciones, cuando estas tienen una duración e intensidad que podemos calificarlas como tal. Después de compartir años de convivencia, momentos especiales, confidencias, cariño, complicidad, etc, como es por otra parte lógico, acaba por terminar, sea la causa que sea y venga el desamor por la parte que venga. Bucay dice muy acertadamente que en la sociedad que vivimos por el tipo de relaciones que se establecen más flexibles, la movilidad que tenemos y las posibilidades mayores de conocer a personas, probablemente nos deberemos de enfrentar a varias rupturas a lo largo de nuestra vida. Pero lo lamentable es que cuando se produce una ruptura la mayoría de las veces esa persona que era el eje de nuestra vida, o eso creíamos, desaparece; y desaparece por completo. Fíjate en tu caso, qué lástima no ser capaces ni siquiera de poder saludarse. Muy triste. Por eso mi aprendizaje, después de dos rupturas, es que hay que pasar página e intentar llevar a cabo en los primeros momentos la rutina del olvido, y luego no sobrellevar la vida sino llevarla, porque surgen otras oportunidades, como todos sabemos, serán diferentes, nunca iguales, pero otras. Pero esto no es lo más importante que he aprendido, sino lo que me han enseñado mis dos experiencias es que si bien mis ex parejas desaparecen de mi vida, como sin rastro, sin dejar ni siquiera la manera de incorporarlas a alguna parcela de mi vida, los que han estado conmigo han sido mis amigos y mi familia. Así que yo en estos momentos valoro el amor y la pareja en su justa medida, pero a la amistad le doy una gran importancia, porque han sido ellos los que han estado y permanecen ahí; me siento muy orgulloso de mis colegas y procuro cuidar mucho que sigan estando ahí, porque sé que aunque me vuelva a enamorar (parece que ahora todas las relaciones vienen con fecha de caducidad) , mi familia estará afortunadamente ahí, y espero que siempre sea así, y en cuanto a mis amigos, que me precio de tenerlos y muy buenos, espero no fallarles y que continúen junto a mí en la trayectoria de mi vida, que a veces no resulta nada fácil.

Los amores, tal vez desde mi punto de vista un día u otro acabarán,pero mis amigos espero que estén ahí, aunque cambien las circunstancias de mi vida.

El Ristro Mejide no ha comentado antes porque tampoco me daban los anteriores post para muchas reflexiones, a ver si mañana me pongo la máscara del que “no calla “ de este blog y comento algunas de las expresiones de los dos post anteriores, me refiero a cuestiones literarias, construcciones de frases y expresiones “bucólicas “ que creo que tu ya deberías tener superadas, pues has demostrado tu calidad como escritor de sobra.

Un saludo y espero que continúes bien

Pablo Martín Lozano | 21:40

Hola Miguel. Es un hecho común y absolutamente real. Todos aprendemos de las experiencias, afortunadamente. Lo que apunta Bucay es inquietantemente cierto. Inquietanto porque "duele" leerlo y cierto porque basta con ver los datos de separaciones y divorcios.
La lástima que apuntas en mi caso, la comparto. La comparto porque me parece increíble que después de cuatro años de relación, que se dice pronto, de mil momentos y anécdotas vividas, pero sobre todo, después de cuatro años dándolo todo por una persona y sintiendo de la manera en que lo hacía, después no quedé ni un saludo forzado a un metro de distancia.
Tienes razón con el tema de la familia y los amigos, pero hay que saber rodearse y darte cuenta cuando alguien realmente no interesa y saber apartarte en el momento a tiempo.
Esperaré al Risto Mejide con un cuchillo entre los dientes. Es broma, sabes que acepto todo aunque ya imagino por dónde irán los tiros, pero no siempre sale, aparte de que no siempre busco lo mismo -y dentro de ese "mismo" está también la pureza y riqueza expresivas-.
Gracias por lo de "calidad como escritor" demostrada "de sobra". Se me hace raro leerlo de ti, por eso lo valoro, jeje.

Saludos.

Miguel | 22:15

Hola Pablo, no te preocupes que el cuchillo no estará muy afilado, je, je; es que hay algunas construcciones literarias que me han chirriado mucho, pero ya te las comentaré, dejo la intriga,así elevo el suspense, aunque tú te creas que ya sabes por dónde voy, recuerda que soy Ristro Mejide, apodado "el caja de sorpresas", en fin, fuera de bromas.
Tú fíjate, durante cuatro años dándolo todo, y después la nada. Por eso, no entiendo cómo sigues siendo un "enamorado del amor". Deberías conocer los personajes que te comenté, a Ana Ozores, a Eugene Grandet, a Enma Bovary, a Julien Sorel, etc, iconos del romanticismo, que nos han influido tanto y que de alguna manera siguen distorsionando el concepto del amor. Y no sólo eso, los cuentos de hadas, la religión cristina con su concepto para todo la vida. A mí no me inquieta lo que dice Bucay, es la realidad, lo que no creo que sea real es lo que nos han inculcado, como "la mujer de tu vida", "unidos por el destino", "tu media naranja". Soy bastante escéptico en esto. Creía pero ya no creo, y darlo todo, espero que no vuelva a caer en ello. Las relaciones y la pareja en su justa medida, una parte más de mi vida, nada más. En cuanto a los amigos que dices, desde luego hay que saber rodearse de los que valen la pena, aunque los amigos nos fallan, como nosotros a ellos, es normal, yo no les exijo que sean perfectos y que siempre y en todo momento estén conmigo, pero bueno, es un dar y tomar lo del tema de la amistad, muchas veces perdonar y que te perdonen, pero si las personas valen la pena de una manera u otro estarán contigo en los malos momentos. Los que desaparecen, ya sabes, mejor olvidarlos.

Un saludo, y continúa el suspense,je,je, es que me lo paso bien, pero es una pequeña broma, eh!

Rafa | 09:40

Hola Pablo, me ha resultado imposible no escribirte nada, tratándose del tema que has relatado.

Puedo ver que cada palabra que has escrito nace de una preocupación profunda por un amor perdido, una relación que tú considerabas plena y que por los avatares de la vida, se desvaneció.
Aunque tú hablas del amor, tu entrada es perfectamente aplicable a la amistad. El amor y la amistad, aunque mucha gente se empeñe en separarlos, son dos caras de la misma moneda. El azar es el que reúne a la gente y el tiempo es el encargado de moldear esa relación y su importancia.
No nos engañemos: el tiempo también es el que termina conduciendo al olvido, y suele abrir las heridas que no han podido cicatrizar correctamente.
En esta nueva sección, sufres porque esa persona que tanto añoras parece haber deshecho por completo esa relación. Tantos momentos juntos parecen haber desembocado en incomprensión y han terminado en prácticamente nada.

Pero no te preocupes.

Ese "vínculo invisible" que en tu historia os mantiene extrañamente unidos nunca desaparecerá. Es imposible apartar unos sentimientos tan fuertes, si verdaderamente tenías una relación tan perfecta,cuidada y os habéis querido de verdad. Ese " vínculo" permanece, y no os podréis desprender de él, aunque creáis que lo habéis conseguido o que no es tan importante para vosotros.

Y con respecto a si merece la pena combatir, o dejarlo de lado y pasar página.... ya sabes mi respuesta. Para muchos, insistir tanto será absurdo o ridículo, pero lo cierto es que en el fondo, todos buscamos lo que tú crees haber encontrado en esa persona. Hay gente que no tiene la suerte de poder decir lo mismo que tú.

Por último, te digo que luches aunque puedas estar equivocado. La gente perseverante es la que acaba consiguiendo las cosas. Mucha gente ya ha hablado de las virtudes de la perseverancia: " puedes llegar a cualquier parte, siempre que andes lo suficiente", de Lewis Carrol o " El modo de dar una vez en el clavo es dar cien veces en la herradura" de Unamuno.

Y no te preocupes: todas las personas que tienen un sueño alguna vez las han tratado de ilusas.

Saludos! ya hablamos!

Pablo Martín Lozano | 12:41

Hola de nuevo, Miguel. Acepto el suspense porque sé que terminará por desvelarse; al menos eso dijiste.
Yo no llego a tu desilusión por el amor; hay veces que te quedas despagado, desarraigado incluso, pero siempre tú debes estar por encima. Tomar las cosas en su justa medida es sabio, relativizar es un secreto que no todo el mundo conoce y menos domina.
En fin...a la espera y lo dicho; con el cuchillo en los dientes.

Saludos.

Pablo Martín Lozano | 12:47

Hola Rafa, gracias por el comentario.
Este relato hace referencia a una vivencia del fin de semana pasado, aunque la historia con esa persona terminó hace ya más de año y medio, después de cuatro de relación.
No sufro porque esos sentimientos se hayan desvanecido porque aunque la verdad intente disfrazarse, siempre le asoma un trozo sincero. Sé que no. Lo que pasa es que me da pena que algo tan grande, duradero, profundo y sentido acabe en una situación en la que se prive hasta del saludo (también es verdad que más por miedo a salir del círculo vicioso que por falta de deseo. Y no por mi parte).
Así que preocupado no, decepcionado en parte y triste en ese sentido, en gran medida.
Por supuesto que el vínculo visible siempre existirá, ese y muchos más. Los recuerdos del primer amor nunca se olvidan.
Y en cuanto a la perseverancia, tienes razón, yo me considero tremendamente perseverante además de perfeccionista y exigente conmigo mismo, lo que sumado da un resultado que hasta el momento me parece bueno. Yo tengo muchos sueños y mi vida consiste, entre otras cosas, en ir convirtiendo esos sueños en realidad.

Saludos ;)