La Revolución Sentimental

Cuarenta años atrás, impulsados por la fuerza de la primavera y el estallido de energía propiciado por la intensidad de los primeros rayos de sol directos del año, las calles de París fueron testigo de unos días que cambiaron el transcurso de la historia. Miles de personas hicieron de los adoquines y el asfalto su confesionario particular y, armados con el poder de las palabras y la fuerza de un mejor porvenir, recorrieron avenidas y callejones, ocuparon plazas y portales, gritaron a una por un cambio social. La imaginación era su coartada, la libertad su meta, la justicia su aliada y la represión su enemigo. Las cámaras de entonces comenzaron a tomar imágenes sin saber que aquellas cintas y carretes pasarían a ocupar los lugares privilegiados de los archivos. Estaban haciendo historia. La juventud se rebeló frente a lo establecido, frente a aquellos que ponían barreras a sus aspiraciones y sueños de libertad. Todos les debemos algo a aquellos parisinos iluminados. Hoy, cuarenta años después, la historia puede repetirse. Una nueva revolución puede vivirse en las calles. Su nombre, la Revolución Sentimental. "El amor al poder" y "Prohibido odiar", sus lemas. Porque la historia es una evolución constante y, como tal, debe adaptarse. El amor hoy debe comprenderse como un sistema global, en una esfera globalizada. Amor a ti, al prójimo, a la vida. Amor sincero, directo, pleno. Amor escueto, fugaz, ligero. Amor profundo, latente, eterno. Amor, en definitiva, al amar, que falta nos hace. No se necesitan armas, ni micrófonos, ni multitudes. Basta con el individualismo, la fe en el movimiento silencioso y la creencia en que un mundo mejor es posible. Sentir. Vivir. Crecer. Ser. Derrochemos en amor lo que otros en munición. Y así tal vez, si logramos ser suficientes, comencemos a contagiar a las tropas del enemigo. Quizás alguien, dentro de cuarenta años, escriba algo acerca de nosotros en forma de agradecimiento.

Y es que Sucede Que Hoy hago mi propia revolución...

4 comentarios :

Testigo | 14:56

Dentro de 40 años escribirán... "El mundo se abría ante ellos, pequeño y accesible, como nunca lo había hecho antes. Ellos se limitaron a mantener la mirada fija en la pantalla de su ordenador". ¿Lo cambiamos?

Pablo Martín Lozano | 15:09

Hola Testigo, gracias por el comentario.
...Pero incluso a través de la pantalla del ordenador se evidencia un poco esa accesibilidad de la que hablas. El problema es cuando en esa pantalla sólo se reflejan números, cuestionarios o trabajo, de cualquier tipo. En cualquier caso, nada como girar la cabeza, mirar por la ventana y salir ahí afuera a vivir.

Saludos.

Luz | 19:32

Hola de nuevo.

Movemos Conciencias cuando:

Una sonrisa se le ofrece a alguien caminando por la calle, por ejemplo...

Un gesto tierno cuando ves a un desconocido cabizbajo en la calle..

Un callar, para meditar mejor la respuesta a dar en una situación de conflicto...

Una ojeada hacia el interior de uno mismo al encuentro de errores y virtudes para aprender de si y dar lo mejor al mundo..

Expresiones que, por pequeñas que sean, cambian mundos y son a su vez “comienzo de historias”...De lo pequeño surge lo grande.
Todo movimiento social benéfico o maléfico empezó en el pensamiento de alguien o varios al mismo tiempo...Luego, se contagió y creció, formando revoluciones o guerras, o manifestaciones o movimientos...

¡Cuánto podemos hacer ya por los demás cuando hacemos por nosotros mismos!..

Cuando nos cuidamos de darnos y dar espiritualmente lo mejor..

Cuando cuidamos nuestros pensamientos y nuestros sentimientos. Pues son emanaciones que influyen, que populan por el mundo buscando semejante para influir positivamente o negativamente según su naturaleza..

Cuando somos conscientes que formamos parte de un Todo y la parte del Todo es igual al Todo.

Cuando realizamos Actos de Amor Puro, incondicional.
Cuando al comprendernos, comprendemos al mundo..

Las revoluciones del Alma son silenciosas, comienzan en el silencio y surgen para mover Conciencias…

Solo tenemos que Ser, Evolucionar y Compartir. Compartir bajo diferentes expresiones, diferentes formas. Unos comparten hablando, otros escribiendo, otros actuando, otros con la mirada, otros proyectan en sus obras, trabajos, en la red…Y otros comparten bajo muchas formas…

Un abrazo a Todos.
Luz Wilson.

Pablo Martín Lozano | 20:44

Hola Luz!
Muchas gracias por tu comentario. Una vez más enriquece este espacio.
A eso me refiero. A una revolución que va de lo personal a lo universal.
De lo sencillo a lo complejo.
De lo aparente a lo profundo.

Podemos hacer un gran trabajo a nivel individual porque no debemos olvidar que la sociedad no es otra cosa más que la suma de individuos. Así que cambiando cada uno de nosotros o actuando de manera individual podremos obtener resultados globales.
Y sin olvidar nunca que el Todo es mayor que la suma de las Partes.

Un abrazo y gracias.