Si Un Día Por Casualidad...

Hoy, de vuelta a casa, he desconectado del tráfico y la lluvia golpeando el parabrisas me ha transportado hasta tu recuerdo.
¿Y si al llegar viese tu coche aparcado en mi puerta? Primero vería el color, comprobaría la matrícula en un ejercicio de tensión ascendente y finalizaría la comprobación con el análisis de tu silueta y el de tus ojos mirando por el retrovisor. No sé cuánto llevarías esperando, por no saber no sé siquiera si vendrías a verme a mí o tal vez a recoger algo que dejaste olvidado en mi casa. Volver a verte supondría una incertidumbre al no saber cómo actuar y más en terreno propio. ¿Hola? No sé, un poco frío y nada sincero. ¿Qué haces aquí? No, demasiado directo y con posibilidades de ser malinterpretado. Vaya, no te esperaba. Sí, eso sí. ¿Dos besos? Momento difícil. Uno sólo sería adelantar acontecimientos inciertos, dos sería como saludar a cualquiera en la calle -sabiendo que tú no eres cualquiera-...Uno, sí, uno pero en la mejilla demostrando complicidad, claro que siempre me quedaría esperar a un primer movimiento por tu parte. ¿Pasas? Supongo que no vienes hasta mi puerta para quedarte allí, claro, qué pregunta.
En ese momento comenzaría una conversación estúpida entre dos personas que no saben cómo decirse que se quieren, que se aman, que la vida es corta y las noches demasiado largas para pasarlas en soledad o con la compañía inadecuada. Que el amor es lo más irracional que existe y buscar explicaciones es la mejor manera de perder el tiempo, y no estamos para eso. Tenemos horas por delante para hablar de lo que quieras, o bien, cállate y bésame sin más. Llevo tiempo esperándolo.

...Sólo una curva me separa de mi calle. Sin darme cuenta he llegado hasta allí desde que hace más de quince minutos viniste a mi mente en la espera de un semáforo ahora lejano. Una extraña mezcla entre nerviosismo y desazón recorre mi interior. Compruebo uno a uno los coches aparcados en el lado derecho de la calzada y ninguno es el tuyo. No desespero, tal vez mañana...

Y es que Sucede Que Hoy me acompañaste a casa dando vueltas en mi mente...

14 comentarios :

Nineta | 14:11

Tal vez cuando menos te lo esperes...Pero nada sería por casualidad. Puede que tan sólo fuera necesaria la certeza de un deseo compartido.

Besets

laurita | 21:56

No quiero q te pasen estas cosas y q lo pases mal vale? 1besito

Pablo Martín Lozano | 22:18

Tranquila Laurita, lo de pasarlo mal quedó atrás, muy atrás. Ahora se ha convertido en algo que no sabría muy bien cómo definir, pero tranquila que no duele.
Un beso muy fuerte y gracias por preocuparte.

Anónimo | 23:40

Y si no fuera casualidad......el día que eso yegue....que llegará....no será por casualidad....sino porque ha pesado más el corazón que la mente....espera en calma....todo llega...OE

Pablo Martín Lozano | 23:45

Lo curioso del título de este Post es que quien suscribe no cree en las casualidades, jeje, veo que es un tema del que hay versiones. El caso es que llegue como llegue, y si tiene que llegar, lo hará y seguro que no necesito plantearme todo eso. La situación vendrá sola.
Un beso fuerte "anónima preferida".
OE

Muelas.Ana | 20:48

el coche siempre nos da que pensar, y si le añades dia de lluvia es el cocktail perfecto para pensar y reflexionar. y de algunas cabecitas como la tuya salen historias tan bonitas como la tuya. y como las comentaristas, creo mas en la causalidad que en la casualidad. no descarto la casualidad. habría tantas cosas inexplicables sin el concepto casualidad... muaas!

Anónimo | 00:03

Sólo te conozco de vista, pero nunca pensé que un chico con tu aspecto podía tener reflexiones tan profundas, y tan bonita. ¡Enhorabuena por tu blog!

Pablo Martín Lozano | 20:55

Ana: Gracias por comentar, de nuevo. Tú sabes bien que el coche puede convertirse en el diván más cómodo donde el que escucha eres tú mismo. Volver a casa entre el tráfico te ofrece dos posibilidades: estresarte o darle vueltas a la cabeza. Yo siempre elijo la segunda.

Anónima: Bienvenida y gracias también por tus palabras. Estarás harta de escuchar aquello de que las apariencias engañan. En este caso no sé como tomarme lo de la mía, de cualquier modo, gracias por la enhorabuena y si te gusta, quédate; estás invitada.

PD: También puedes revelar tu identidad! Jeje.

Besos a las dos.

Lunettas | 01:50

Vaya que esta' muy bueno este post, pero solo queda decir que son cosas que pasan, y que todos hemos pasado y/o pasaremos por esto.
Ese extrañar a esa persona que ya no está, pero que nuestra mente se resiste a abandonar, ese amar con la cabeza y pensar con el corazon ... son solo cosas del amor.

Buenisimo

Ishhh *_^

Pablo Martín Lozano | 23:12

Hola Lunetta, gracias por comentar y por pasearte por mi rincón. Yo lo he hecho por el tuyo y me parece muy interesante.
Espero ver más comentarios tuyos por aquí de vez en cuando, yo trataré de dejar parte de mí en el tuyo.

Un beso desde el otro lado del charco.

Anónimo | 01:04

bueno yo no creo en las casualidades, creo k todo pasa por algo...y si cuando doblas la eskina esta ahi..es por 2 opciones, pk dando vueltas a descubiertos k todos los caminos llevan a esa casa..o pk necesitaba ir....

Yo creo k es un error muy comun k tenemos no decir lo k sentimos, ignorarlo, taparlo.....y sinceramente creo k es lo peor k podemos hacer, pk duele +, creo k deberiamos ser valientes y atrevernos, ojala yo las veces k e pensao k estaria ahi hubiese estado..y ojalá me hubiera atrevido yo a estar ahi tb.........

almu

Pablo Martín Lozano | 01:14

Hola Almu. Ojalá, ojalá y ojalá. Es el remedio que nos queda cuando echamos la vista atrás y vemos que no hicimos algo, que podríamos...que "y si...". Lo que debemos hacer es luchar día a día para no tener que decir nunca más ojalá.
Por cierto, ojalá fuese que después de buscar todos los caminos le llevaran a esa calle.

Un beso y gracias por comentar.

Anónimo | 04:17

Estoy esperando tambíen que esa silueta aparezca por mi casa... pero tambien tengo tanto miedo de ver esa silueta algún día.... no se como reaccionar...befree015@hotmail.com

Pablo Martín Lozano | 04:56

La reacción vendrá sola con el momento. Planificarla es innecesario, pues en el preciso instante de la verdad, cualquier plan será echado abajo por las circunstancias. Sólo puedo decirte que si debe aparecer esa silueta, antes o después lo hará.

Besos.