7 comentarios :

Nineta | 01:25

Sólo en el momento en que logremos interiorizar lo que dices, las cosas vendrán sin más; relativizaremos los grises y abriremos los brazos a esa gama de matices. Pero siempre también que la vida 'en mayúsculas' esté de nuestra parte y no nos atosigue demasiado, sin reparos o en balde.

Joan Miquel Viadé | 10:53

Debe de ser que ha llegado el momento de ser tu propia voz. ¿Sientes la caricia suave? Ahora hay algo llena el espacio vacío que antes sentías dentro de ti. Sí, es tu propio sonido, tu propio latido. Es la garatía inequivoca que los hilos invisibles que describes ya no te sujetan y que las puertas estan todas abiertas.

Tropezar con un muro en una habitación a oscuras no es tener mala suerte, sino la única forma de encontrar la puerta de salida. Tropezar, es la única garantía de no estar dando vueltas toda tu vida...

Enhorabuena.

MaRiOlA | 20:40

ahhhhhh que buena la del murooo.....me ha encantado.Es una buena manera de encontrar la solucion y me parece una verdad de las grandes........

laurita | 22:10

tienes toda la razón del mundo, hay que aprovechar las oportunidades que nos brinde el destino...

Pablo Martín Lozano | 22:26

Gracias a todos por comentar.

Nineta, incluso el hecho de interiorizar lo que digo también vendrá sin más. No lo esperes, sólo prepárate para recibirlo.

Joan Miquel, qué decirte a ti. Que mil gracias por ayudarme en esto. Siento esa caricia suave de la que hablas y de qué manera últimamente. Seguiré tropezándome porque será motivo de aprendizaje. Gracias.

Mariola, poco que no sepas ya. Creo que sobra todo lo que pueda decirte de este tema, así que sólo diré que gracias por estar a mi lado en él.

Y Laurita, claro que hay que aprovecharlas, pero para encontrarlas primero hay que estar receptivo y eso incluye escuchar un poco de todo. Sé que tú lo haces, tienes criterio.

Besos y saludos a todos.

Muelis Ana | 02:06

pero pixon!!! a ver! como nos gusta a todos pensar eso de "no hay mal que por bien no venga", pienso que es una forma de aferrase a un pensamiento generalizado ante el miedo que nos provoca la incertidumbre de un futuro aun peor.. si lo pensamos, sólo acudimos a este refrán cuando algo nos ha salido mal, lo decimos en voz alta y nos consolamos ante esta idea, pero luego, quién se ha fijado en sí las cosas han mejorado o no, simplemente pasa el tiempo y olvidamos. cambian las circunstancias. nosé hasta q punto creerme lo de las nuevas puertas y tal y cual. saber cazar las oportunidades q se nos brindan por supuesto pero nosé... no me convence. Un besito!! gracias por hacernos reflexionar sobre el tema. mua!

Pablo Martín Lozano | 02:09

Sólo el hecho de ver que he provocado una reflexión en ti ya me da más que por satisfecho. Las cosas más que creer o no se han de sentir, ver qué vibra contigo y qué no. Es la única manera de no engañarte a ti mismo.

Un beso fuerte a mi escéptica número uno.