Antes De Que Sea Tarde

Me asomo al balcón del Universo y observo impávido el devenir de un planeta alocado y sin rumbo. Descubro que la física miente, las leyes mienten, la ciencia y los saberes mienten. La humanidad ya no parece humana; el humanismo se quedó atrás, como todos los -ismos. Asisto desalentado al espectáculo del nihilismo aberrante, de la sinrazón y la falta de sentimientos. Un ser aséptico y esterilizado contra la vida misma camina despreocupado por las calles de ciudades grises. Ya no hay ideales más allá del propio ombligo. Murió la sensatez mientras acudía al entierro del sentido común. Pereció lo que de hombre le quedaba al hombre. El único credencial superviviente del fracaso es el del impulso ennegrecido por billetes igualmente ennegrecidos por la sangre oscura y densa de las entrañas de la tierra perforada. Lástima que sea tan superviviente del fracaso como inevitable colaborador. Y desde el balcón privilegiado, empiezo a comprender que los antiguos y los no tanto, olvidaron que la Tierra no sólo gira alrededor del Sol y sobre sí misma, también lo hace sobre su propia historia, repitiendo errores, compareciendo ante los mismos fracasos, acudiendo a escenarios grises con desenlace conocido, reabriendo heridas mal cicatrizadas. Y el corazón se encoje ante la injusticia terrenal; no reconocemos lo que el planeta nos regala y desgraciadamente es algo de lo que empezamos a darnos cuenta cuando comenzamos a echarlo en falta.

Y es que Sucede Que Hoy vi necesario un llamamiento...

6 comentarios :

Rafa | 13:54

Hola Pablo, soy Rafa Salvador.
Te escribo este mensaje para asegurarme de que te ha llegado el mensaje de correo electrónico a tu dirección. En él te explico más detenidamente el motivo por el que he decidido contactar contigo.
Puedes responderme a través de este comentario o también por correo, como te venga mejor.
En todo caso, me resultaría muy inapropiado dejarte este comentario únicamente para remitirte a tu correo, es por ello que te voy a dar mi opinión sobre tu última entrada en tu blog.
Por lo que veo, muestras una visión escéptica ante la realidad, la cual observas horrorizado porque las personas parecen soslayar su humanidad por materialismo. Las relaciones entre personas parecen traducirse en dinero y egoísmo, y el problema no es que no nos percatamos de que, en esencia, los únicos que salimos perdiendo somos nosotros.
Aunque este es un tema recurrente, parece que nunca lo abordamos lo suficiente para concienciarnos y así cambiar.
Por ello, comparto todas tus reflexiones , y me parece estupenda la llamada de atención que haces a todo el mundo en "Antes de que sea tarde". La postura que adoptas para describir lo que ves, observando desde lo alto, es perfecta para ello, pues consigues alejarte para tener perspectiva y así entender mejor el problema.
Si esta entrada produjese el efecto que tú esperas conseguir en al menos una persona, aunque sólo fuese una, ya te puedes considerar un verdadero genio.
Un saludo.

Pablo Martín Lozano | 16:07

Hola Rafa, lo he leído y te he contestado rápidamente porque tenía prisa. A lo largo de esta tarde te comento con más detalle.

En cuanto al análisis del post, aciertas, así es como quise transmitirlo, porque así es como lo veo. Esperemos que no sea demasiado tarde y, como dices, yo satisfecho con que le sirve sólo a una persona que lo lea para, al menos, que adquiera un nuevo hábito en su vida que ayude a salvar el planeta.

Saludos! Y estamos en contacto.

Miguel | 01:23

Hola Pablo, yo también me uno a tu llamamiento; la historia de la humanidad demuestra que lo que empieza como consciencia de unos pocos si es algo justo, acaba siendo opinión compartida, entonces los gobiernos que generalmente son sordos, no tienen más remedio que escuhar lo que clama el pueblo, la gente común. No lo dudes que antes de que sea tarde, la humanidad no se equivocará porque está en peligro nuestro propio sistema de vida. Me gustó tu post, es un grito desesperado frente a la indiferencia. En este caso vamos en el mismo tren.
En cuanto al post anterior cuando lo leí, recordé una novela, premio Azorin 2005, titulada "El penúltimo sueño" de Ángeles Becerra, está en edición booket, y es económico, creo que te gustará, es romántica dentro del "idealismo mágico". Trata de Joan Dalgut, un pianista, y una historia de amor a través del tiempo, fíjate lo que dice en un párrafo del mismo:

"Joan Dalgut salió a su encuentro, vestido de amor y miedo, haciendo una pequeña reverencia frente a ella; por una noche dejaría de ser camarero anónimo para converirse en virtuoso pianista. Entonces empezó a liberar nota a nota, la sonata aprendida de memoria. Soledad Urdaneta cerró los ojos y dejó que los sentires rodaran por sus mejillas...aquella música la ataba con cintas invisibles al alma de aquel muchacho, que amaba con el piano. Joan la vio así, estatua virgen, con sus mejillas brillantes empapadas de sal sentida, y rogó que el tiempo no pasara".

Es un libro hermoso, sí romántico, pero tan bien escrito que te dejas llevar por una historia mágica y tal vez poco real, pero muy seducora. Te lo recomiendo.

Bueno, un saludo y espero que continúes bien.

Miguel

Pablo Martín Lozano | 01:34

Hola Miguel; ojalá se consagre ese llamamiento y el de muchos otros y finalmente se le ponga remedio desde el poder a la amenaza y realidad ya del cambio climático. Pero también desde la sociedad misma, cada uno en su vida, en su casa, colaborando para frenar un efecto irreversible y altamente peligroso.
En cuanto al libro que me recomiendas...no lo conocía, pero trataré de comprarlo. Por lo pronto lo añado a mi lista de "pendientes a corto plazo".

Saludos y gracias por el comentario.

La Valen | 03:14

hola..cuando empecé a leer lo que escribiste,casi creo que tuvimos el mismo sueño (yo soñé, no sé vos). Soñé que desde un balcón veía al mundo desde arriba, más arriba que las estrellas. Y preguntando porqué me parecía todo tan extraño, alguien me contestó: "es que no somos tan grandes como creemos, y en este momento nuestro planeta está siendo mpulsado desde una honda por otro mundo más grande; nos estamos yendo. Yo sentí que todo se terminaba, y desde arriba vi cómo la gente se robaba la comida, pensando en que ibamos a sobrevivir, cosa que se veia imposible.
Al seguir leyendo me di cuenta de que no hemos soñado lo mismo, pero de alguna manera la intuición se parece.
me gusta tu blog y me gustó descubrirlo.
saludos!

Pablo Martín Lozano | 20:30

Hola Valen! Muchas gracias por tu comentario y bienvenida! Me alegro mucho de que te guste el blog y también de compartir ese "sueño" o al menos la "intuición" porque cuanta más gente coincida, mejor remedio podremos ponerle.

Saludos!