Viaje a las Profundidades

Hoy me desperté con ganas de bucear. De penetrar a lo más profundo y lejano del océano y perderme entre las aguas cristalinas, mientras dejo flotar mi cuerpo y me muevo al placer de las corrientes y la luna. Verme rodeado de bancos de peces y plantas de mil colores, de restos de naufragios que ahora sirven de hogar para cientos de especies. Recorrer kilómetros y kilómetros bajo el mar, ascender a la superficie en mitad de la nada y encontrar una isla perdida y solitaria. El problema es que hoy amaneció diluviando y las condiciones del mar no me permitieron adentrarme en él, ni realizar todo este viaje.

Sin embargo mis ganas de sumergirme y explorar permanecían intactas, así que decidí bucear hacia mi interior, en un viaje casi tan profundo y lejano como el anterior.

Y pronto descendí hasta lo más íntimo y resguardado de mi ser y dejé flotar mi cuerpo moviéndome a placer por mi espíritu. Allí, en lo más hondo, me vi rodeado de bancos de recuerdos e historias de mil colores, de restos de naufragios que ahora servían de tierra fértil para sembrar semillas de plantas que salían más sanas, verdes y fuertes. Y recorrí kilómetros y kilómetros bajo mi pecho y descubrí la grandiosidad de la nada y el todo de mi ser. Luego encontré una isla perdida y solitaria justo en el lado izquierdo de mi pecho, en la que pude observar que la luz y el color llenaban de nuevo su paisaje un tanto gris y caótico después de la última erupción de un volcán que, de vez en cuando, estallaba de rabia ante el dolor de otra batalla perdida. Ahora, en cambio, veía que su cielo recobraba el azul perdido, sus aguas se calmaban y rompían con delicadeza en la orilla y los rayos de sol tintaban de alegría y felicidad aquella isla. Y finalmente ascendí, una vez había comprobado el estado de mis profundidades, y observé que en lugar de salir a la superficie por mi pecho -igual que había entrado-, lo hice por la boca que en aquel instante esbozaba una tímida sonrisa que dejó escapar el aire.

Y es que Sucede Que Hoy me adentré en las profundidades de mi ser...

10 comentarios :

Joan Miquel Viadé | 17:42

El viaje, hacia adentro o hacia fuera, tanto da, siempre supone la conquista de algun nuevo rincón de tu corazón. No lo pienses más. Saca un billete para el próximo ferry.

Pablo Martín Lozano | 18:16

Bienvenido de nuevo. Espero que tu viaje haya sido al menos como lo esperabas y, a ser posible, que haya superado tus expectativas.

Como si fueras capaz de leer mis intenciones, ayer mismo saqué mis billetes a París para julio. 3 amigos y 3 amigas que nos vamos a conocer Europa en tren. Ya te contaré, pero la cosa promete. (París, Amsterdam, Berlín, Praga, Viena y Ginebra). Qué ganas.

Un abrazo y hagamos algo porque podamos vernos pronto.

Anónimo | 22:54

ESCALOFRIANTE PARALELISMO!!!!!!!!!

Enhorabuena...OE

Pablo Martín Lozano | 00:15

Enhorabuena a ti por caer en la cuenta. Te recomiendo este tipo de viajes de vez en cuando, te hacen descubrir cosas de ti que habías olvidado.
Un beso.
OE

Maria Cecilia | 04:29

Hola, encontre esta pagina, y no me queria ir sin decirte que me encanto. Si es que lo escribiste vos, sos brillante, y me hiciste sentir tu escrito realmente. Es bueno viajar a veces hacia dentro de uno mismo, y mejor es volver hacia la realidad con una sonriza.
=)

Saludos.
Espero no moleste mi comentario.

Cecilia.

Pablo Martín Lozano | 14:39

Hola Cecilia y muchas gracias por dejar el comentario.
El texto sí que lo escribí yo, como todo lo que puedas encontrar en este rincón al que quedas invitada para nadar por sus contenidos. Tienes más de 260 historias. Que las disfrutes.

Un beso.

Ariam Ram | 18:17

Acabo de descubrirte, de casualidad, buscando imágenes para mi blog, y te he leído. Unas lágrimas han caído mientras escuchaba (también por casuallidad) a Damien Rice - The Blowers Daughter...

Tu texto es mi vida. Tal cual, sin quitar ninguna coma.

Y me he quedado impresionada. Impactada, sumergida, absolutamente sumergida en él.

http://diariodediasraros.blogspot.com/2007/10/ventana-al-mar.html

Reconocerás parte de la imagen.

Me has dejado realmente...

Pablo Martín Lozano | 18:38

Hola Ariam Ram: Me alegro del encuentro casual -o causal- y de que mis letras te hayan dejado así. Me he paseado por tu(s) blog(s) y estás repleta de arte. Interesante.
Gracias por dejar marca de tu paso por este humilde rincón y, por supuesto, quedas invitada a pasear por las más de 270 historias que he publicado a lo largo de este casi primer año de vida.

Un saludo y gracias.

Ariam Ram | 06:20

Pablo, no sabes hasta qué punto me caló. Es difícil en este mundo blogero dar con cosas que de verdad te lleguen.

Si, yo tb creo más en las "causalidades" que en las casualidades.

Y te pasearé, pasearé por tus historias.

Besos y gracias a ti.

Pablo Martín Lozano | 16:05

Que el paseo sea agradable y encuentres en mis historias palabras, frases, imágenes que vibren en tu misma dirección.

Un saludo y gracias.