Morir Por Amor Es Seguir Viviendo

Hace tiempo descubrí que el amor es el único campo de batalla en el que merece la pena morir. Entregar tu vida en busca de la conquista de una bandera con forma de corazón, de unas fronteras que abarcan millones de kilómetros y gobiernan sentimientos una vez vencida la razón. Sin ejércitos, sin galones, sin más armas que la entrega y la pasión, así se libra el combate en el que uno mismo es vencedor. Luchas solo contra todo y en busca de un motivo para no perder la vida por tan noble causa y, cuando estás a punto de escuchar la rendición del enemigo ya vencido, una bala en forma de palabra atraviesa implacable el escudo que cubría la preciada esencia de tu corazón. Entonces ya no hay tiempo ni ilusiones, ya no hay objetivos ni valores. Todo tiembla y se desvanece, como el sol que a lo lejos se prepara para dejar a oscuras la barbarie de la guerra del amor. En el suelo yacen muertas las promesas que forjamos hace tiempo y las sonrisas ya resecas cuyo eco embelesa a la luna que luce triste y apagada sollozando solitaria en lo alto de la noche oscura y cerrada. A lo lejos se presiente el fracaso de una lucha desesperada por abrazar los resquicios de la vida, mientras gotas de sudor y sangre resbalan lentamente por el rostro del lisiado amante. Poco a poco, mientras muere, piensa en su destino y se prepara para el fin de sus horas recordando lo feliz que había sido, todo lo que por amor había sentido y cuánto, de verdad que cuánto le había querido. No encontraba mayor paz que la de saberse vencido por el tiempo en la arena de aquel desierto solitario, tras lidiar hasta la muerte por amar tan locamente y no hallar sino la suerte de decir adiós sin que el cuerpo de su amada se encontrara allí presente. Jamás sería recordado, su gloria finalizaría con la última exhalación y la historia de su vida acabaría con la escena de un cuerpo herido y tatuado con la llama de aquel fuego encendido hacía tiempo en lo más profundo de su corazón. Su camino estaba escrito y desde siempre su capricho fue llegar a ser tan valiente como para enfrentarse cara a cara con la muerte y ganarle la partida con palabras convincentes. Pero enfermó. Y enfermó de amor. Porque pronto se dio cuenta que el amor era una enfermedad que no tenía cura. Una dolencia exasperada que llegaba sin aviso y sentenciaba los destinos de indefensos corazones. Y con amor vivió y por amor se marchó. Y a su amor se entregó y de su amor nada quedó. Tanto fue así que el propio amor fue quien la vida le arrebató. Y de soldados del amor está lleno el campo de batalla, pues no hay guerra más cruenta que la que enfrenta a la razón y al corazón, ni barbarie más sangrienta que la lucha interna entre amar o rendirse únicamente a la pasión. Hace tiempo descubrí que el amor es el único campo de batalla en el que merece la pena morir; hace tiempo aprendí que el amor no se aprende ni se explica, sólo es algo que con suerte, un día te tocará vivir.

Y es que Sucede Que Hoy aprendí que morir por amor es seguir viviendo...

20 comentarios :

Lunettas | 03:56

Todos seguiremos luchando por aquel sentimiento tan hermoso, que ya no será más un sentimiento y se convertirá en una razón.

... Y es que... "El que vive por amor, por siempre será". M.P

Lunettas *_~

Noelia | 15:25

"Morir por amor es seguir viviendo" qué gran verdad. No dejas de emocionarme. Aprovecha este don que tienes y nunca dejes de escribir.

Saludos!

Pablo Martín Lozano | 19:28

Lunettas: Con "morir por amor es seguir viviendo" vengo a expresar algo similar a "el que vive por amor, siempre será". De nuevo coincidimos M.P y es que no todo el mundo cae en la cuenta de que el amor mueve montañas.

Gracias y besos!

Noelia: Gracias por tus palabras y ojalá nunca se apague en mí el deseo por plasmar en letras todo el remolino de sentimientos.

Besos.

Encarni | 23:58

Una de las películas que más me gusta es "City of angels" y al final el protagonista tras la muerte de su amada dice "prefiero haber olido una vez sus cabellos, sentir una vez su piel, haber mirado una vez sus ojos a toda una eternidad sin ella". Él es un ángel y renuncia a la eternidad por ella, pero desgraciadamente en la vida no siempre todo es como queremos y mucho menos en el amor.

Los sentimientos nos hacen sentir vivos. Hace unos dias, en un dia gris se me saltaron las lágrimas y una amiga me dijo "me gusta verte llorar si lo necesitas porque los muertos no lloran"

El amor es un campo de batalla como bien dices, vives constantemente con la posibilidad de salir herido o incluso morir pero sin duda alguna merece la pena.

Como dice Jarabe de palo en una de sus canciones "Qué grande es esto del amor..."

Besos.

Anónimo | 23:58

Grandes verdades son cada una de tus palabras; morir,vivir, el amar es lo q tiene,1 vez conocí a una persona que luchó por amor,sufrió por amor, murió por amor, y un día resucitó...parece mentira pero...el amar es lo que tiene...sólo el amante es el que día tras día sale al campo de batalla a proclamar su amor, su pasión y, aunque solo reciba puñaladas por la espalda, es solo el amante incodicional, el que ama de verdad, el que al fin y a la postre obtendrá su recompensa.
El mundo está plagado de odio y desamor,y solo oimos acerca de batallas de armas y rencor, que se alimentan como gigantes sanguijuelas de la sangre pura de unos pocos corazones capaces aún de latir, de VIVIR, de dar sin recibir...y no nos engañemos,solo el que ama lo hace sin pedir nada a cambio, no nos dejemos engañar por cuanto embuste existe en este mundo...y recordad...somos ya muy pocos los que vivimos y morimos por amor, eso es algo pasado de moda...;)

Pablo Martín Lozano | 00:48

Encarni: Gracias por comentar. Me apunto la película para verla en cuanto pueda. Sufrir es estar vivo, tener todavía la oportunidad de sentir aunque sea dolor. Hay quien no puede. Y como el final es el mismo para todos y la gran igualadora que es la muerte nos espera antes o después, yo trato de vivir en y con amor.

Un beso fuerte y que la batalla que lidies sea provechosa y repleta de éxitos.

Anónimo: Bonito comentario el que nos regalas a todos. Desconozco si eres la misma persona que ayer mismo dejó el comentario como "anónimo" en un post anterior, pero el caso es que me intriga el misterio de tu identidad.
Tienes razón con lo de que vivir y morir por amor, es algo pasado de moda. A mí nunca me gustaron las modas, tal vez por eso me confieso un incondicional del amor, de vivir, de sentir y de ser.
Trataré de mantener el misterio de tu identidad, pese a los indicios que voy teniendo acerca de la misma.
En cualquier caso gracias por comentar y un beso fuerte.

OE?

álvaro!! | 02:30

"hace tiempo aprendí que el amor no se aprende ni se explica, sólo es algo que con suerte, un día te tocará vivir"
Me quedo con eso, creo que lo puede resumir todo. Grande, como to lo que escribes. Sigue así pablo.
P.D: En horas, Madrid =)

Pablo Martín Lozano | 02:38

Hola Álvaro, gracias por comentar. Bueno, realmente llegué a esa conclusión: ni se aprende ni se explica y, además, con suerte, y digo con suerte, algún día te tocará vivir. El amor, al menos el verdadero, es un regalo del que no todos se pueden beneficiar. Así que aquellos que lo tengan o lo hayan tenido pueden sentirse eternamente satisfechos y, los que todavía no lo conocen, jamás deben desmoronarse en la espera, pues si por algo se caracteriza el amor, es por ser espontáneo y no tener edad.

En horas en Madrid, sí. Tenemos mucho por hacer allí.

Un abrazo.

Noelia | 02:55

Hoy he leído esta cita de Edwin Robinson: "Love must have wings to fly away from love, and to fly back again." y me he acordado de tus palabras, pues es en ese momento, cuando el amor se aleja del amor empezamos a morir y resucitamos en el momento en que regresa otra vez a nosotros.

Saludos!

Pablo Martín Lozano | 03:34

Hola Noelia, me ha gustado mucho la cita. Esconde una gran verdad. En ocasiones es necesario que el amor eche a volar un poco y nos libere de la presión, pero es necesario que su vuelo tenga billete de regreso para encontrar la plenitud.

Besos y gracias.

Anónimo | 22:21

He parado aquí...buscando una imagen de una ventana abierta. Y he descubierto un mundo de poesia y sentimientos.Eres un artista Pablo.
Se me olvidaba que:
Si te hieren las piedras del camino sonrie porque caminas.
Grácias por recordarmelo... Besos ESTHER

Pablo Martín Lozano | 22:32

Hola Esther, y muchísimas gracias por comentar. Bienvenida a esta gran ventana abierta. Espero que a través de ella encuentres siempre un paisaje en el que te apetezca quedarte a contemplarlo aunque sea unos segundos y, si es de tu agrado, dejes huella de tu paso.
Muchas gracias por tus palabras.

Un beso.

Anónimo | 17:27

me ha encantado el texto, en cierto modo en la vida hay dos cosas que me apasionan, una el amor y otra la guerra, y al leer lo que has escrito me siento identificado, te queria pedir un favor, ¿puedo pegar el texto y copiarlo en mi espacio?
muchas gracias, un saludo.

Pablo Martín Lozano | 00:44

Hola Anónimo, gracias por el comentario.
Puedes pegarlo en tu espacio siempre y cuando pongas la referencia al autor y web de donde lo sacaste.

Saludos.

Anónimo | 12:43

Muchas gracias, ya lo he hecho, he puesto el texto con su titulo y al final he puesto tu nombre y el link de esta pagina.

Saludos y de nuevo muchas gracias!

Pablo Martín Lozano | 15:34

Gracias y si te ha gustado te invito a leer el resto de relatos.

Saludos.

Alberto | 02:20

Hola! Un saludo a todos. Soy nuevo en esto, aparte de inexperto, pero se cuando algo me gusta, y este texto es soblime. Me encanta tu manera de expresar algo que todos, por muy duros que queramos parecer, hemos sentido alguna vez.

Pablo Martín Lozano | 10:21

Hola Alberto y bienvenido por aquí.
Me alegro mucho de que te haya gustado y aprecies mis letras. Espero que te vaya muy bien en tu blog, por el que ya me he pasado para echarle un ojo.

Suerte y gracias.

Margot Goriot | 01:04

Recién te leo... y me quedo.
¡Saludos!

Pablo Martin Lozano | 11:21

Hola, Margot.
Bienvenida, entonces, y muchas gracias por tu comentario. Espero que disfrutes con el resto de relatos.

Saludos.