Mente empírica, Corazón metafísico
Donde los ojos del científico no ven, o ni siquiera se atreven a mirar. Buscan indicios y respuestas para formular leyes universales sin caer en la cuenta de que la Ley Universal ni da indicios, ni ofrece respuestas, sólo caminos. Allí donde la fricción entre razón y fe desgasta cualquier argumento, donde investigación y explicación se sueltan de la mano, donde se produce un divorcio absoluto entre lo físico y lo espiritual.
Precisamente allí te encuentras tú. Mente empírica, corazón metafísico.
Lucha constante.
Ya conoces mi consejo: Quítate la bata, doctor, quítate la bata.
Claro que...hay que comer, ¿no?
Y es que Sucede Que Hoy escribo para ti...
1 comentarios :
Oye me ha encantado!!!una descripción muy buena de alguien que vive entre corazon y mente...
Me ha recordado a las horas que paso en el laboratorio de prácticas....
Publicar un comentario