10 com

En La Trinchera

Ahora que te siento lejos, agazapado entre sacos de arena que habrán de salvarme la vida cuando al fuego cruzado se le antoje sobrevolar esta trinchera, recuerdo las tardes en que las notas de tu viejo violín venían a remolonearse en mis oídos. Verte al contraluz delante de aquella ventana con vistas a un mundo todavía en paz se convertía entonces en un ritual sagrado donde luces y sombras se mezclaban con la sinfonía de las cuerdas pulsadas por tus finos dedos. Ahora hay días en que creo transportarme atrás en el tiempo y escucho aquella misma melodía, hoy teñida de sangre y duelo, atravesando el aire en forma de balas que, con suerte para unos y desgracia para otros, terminan por hacer blanco. Uno más, otro menos. En esta sucia y cruel guerra de hermanos el recuerdo de tus notas se convierte en el mejor aliado. Aquí nadie puede fiarse de nadie. Quien no miente, ya ha mentido; quien no llora, ya ni siquiera se siente vivo. Y entre partitura y partitura acaricio mi fusil imaginando tu cuerpo desnudo y recorro sutilmente las curvas que dibujan tus caderas de madera y hierro. Hace horas que nadie viene a visitarme. Ya no sé si soy el último superviviente de mi sección, tal vez de mi escuadrón, o es que acaso hace días que esta absurda guerra ya acabó. Nada importa ya. Mi vida perdió sentido el día en que me reclutaron y te vi con lágrimas en los ojos diciéndome adiós con tu mano desde el andén. En aquel instante, rodeado de tantos otros infelices como yo, supe que mi vida había llegado a su fin.

Y es que Sucede Que Hoy escribo en homenaje, en recuerdo, en secreto...
Comentarios »
14 com

Una Palabra Tuya

Vuelve a desnudarte en palabras de amor y deja que tu alma se muestre en la plenitud de su esencia. Que caigan armaduras y escudos, pieles resecas que se interponen entre el calor de tu pecho y la frialdad aparente de tu trato medido. Que la luz que llevas dentro se muestre esplendorosa y transporte en su brillo la dulzura que duerme en tu interior. Como mariposas a las que les cuesta separarse de su crisálida, tus sentimientos se desprenden suavemente del abandono para alzarse vigorosos por encima de cualquier duda. Y en la travesía de la oscuridad al crepúsculo mis huesos tiemblan de orgullo y mi piel se derrite ante los encantos de tu corazón entregado. No hay entonces placer más profundo que el sentido al dejarme seducir por tus tiernas palabras. El mundo deja de girar y la armonía invade mi cuerpo agitado por el resonar de tu afecto. No soy digno de que entres en mi pecho, pero una palabra tuya bastará para enamorarme. Y entregado a tu magia me dejo llevar por la sinceridad que desprende tu promesa. Vuelve a desnudarte en palabras de amor y permite a mis oídos deleitarse con tus ecos, mientras se eriza mi piel de sólo saberme tuyo. Vuelve a mostrarme la sabia de tu amor y comienza a creer en los sueños que una tarde, entre besos, tejimos entre los dos.

Y es que Sucede Que Hoy una palabra tuya bastará...

Comentarios »
14 com

Viniste A Sembrar Paz

Viniste a sembrar paz en este corazón en guerra. Llegaste sin aviso y te adueñaste de mi territorio sin ni siquiera entrar en la contienda. Fueron suficientes tus palabras, tus sonrisas y tus aires de mujer con alma eterna. Me sedujo tu saber disfrazado de inocencia y esa lengua indomable cuando se trata de decir verdades aunque duelan. Para cuando quise darme cuenta ya el amor había arrasado incluso mi vergüenza. Con la fuerza de su ejército de besos cuestionó hasta mis creencias. Y resultó que sí existía la que ya daba por muerta. Vencido y sin orgullo me entregué a tus abrazos y es hoy que cuando no los tengo muero por dentro y me rompo en mil pedazos. Tu piel, tus manos, tu palabra dulce de sonar lejano; tu mirada, tu descaro, tu silencio sosegado cuando duermes a mi lado. Es tanto lo que extraño cuando la noche nos separa, que me encierro entre las sábanas y te imagino en mi regazo. Es tanto lo que suspiro por tu ausencia que la misma luna se emociona cuando te suspiro en soledad. Pero sólo existe algo que puede en esos momentos calmar mi ansiedad; sentir tus labios en los míos y saber que nunca más soportaré esa frialdad.

Y es que Sucede Que Hoy fuiste paz en mi adversidad...

Comentarios »
10 com

Se Me Deshace Tu Amor En La Boca

Se me deshace tu amor en la boca cada vez que recuerdo el sabor de los besos que se quedan en la comisura de mis labios. Se me deshace tu amor y nada puedo hacer sino extrañar tus manos traspasando la piel de mi pecho haciendo latir con fuerza al que habita adentro. Se me deshace tu amor en la boca y al hacerlo se me endulza la lengua y mi rostro refleja la paz que siento cuando es el sabor de tu esencia el que trago con entrega y desenfreno. Pero son largas las horas cuando siento que estás lejos. Largas, frías y pesadas; lentas, sosas y apenadas. Y con la sombra de tu ausencia persiguiéndome entre las paredes de mi habitación trato de cerrar los ojos al mundo y encontrarme contigo en el universo de mis sueños. Pero el sueño se burla de mí y me mantiene en una vigilia dolorosa sin tu respiración pausada al lado. Y te pienso. Y te extraño. Y te suspiro. Y te deseo. Y entretanto te sigo extrañando. Se me deshace tu amor en la boca cada vez que recuerdo el sabor de los besos que se quedan en la comisura de mis labios. Se me deshace tu amor y nada puedo hacer sino anhelar el momento en que la máxima distancia que nos separe sea la que dejen nuestros cuerpos cuando ni el aire pase entre nuestras pieles.

Y es que Sucede Que Hoy te anhelo, te extraño, lo anhelo, lo extraño...

Comentarios »
8 com

Feliz Felicidad


Y es que Sucede Que Hoy y por siempre os deseo lo mejor...
Comentarios »
10 com

Uno De Nuestros Momentos

La lluvia caía con fuerza resbalando por el cristal de la habitación del hotel mientras mis brazos rodeaban tu cintura y observábamos el agua bajando las calles de aquel pueblo adoquinado. Ni el gris del cielo encapotado podía arrebatarnos la ilusión de sabernos juntos y solos en aquel lugar alejado de la realidad. Las sábanas todavía revueltas atestiguaban el amor entregado en ellas hacía sólo minutos, cuando el sonido de la lluvia comenzaba a llenar la habitación con su incesante traqueteo. Afuera, los termómetros indicaban todo lo contrario a lo que en nuestros pechos se vivía y aquel agua que las nubes descargaban con fuerza no hacía sino limpiar y purificar nuestras almas vendidas al poder sublime de amar sin límite. Un piano sonaba de fondo marcando el tempo con el que mis labios descendían por tu cuello y tu sonrisa nerviosa empañaba el cristal de la ventana con el aire de tu esencia exhalada. El mundo giraba sólo para nosotros. El tiempo se había detenido en el momento en el que con voz rota y dulce habías dejado escapar de tu boca un suspiro. Y conforme nuestros corazones se fundían en un latir compartido y nuestras miradas se perdían por aquel paisaje blanco, la noche fue cubriendo de pardo el ya ennegrecido cielo, y de magia el instante en el que comprendimos que nada tenía más sentido que nuestros momentos de amor pleno.

Y es que Sucede Que Hoy imaginé una situación cercana...

Comentarios »
8 com

Y Olvidar El Resto

Quiero abrazarte y olvidar que el mundo existe. Respirar sólo por y para inhalar tu sentimiento. Latir únicamente para hacerte partícipe de la emoción de mi pecho cuando estás cerca. Encerrarme en ti y cerrar los ojos a las obligaciones. Hacer oídos sordos a todo menos a tus te quiero. Desprenderme del estrés con la pócima mágica de tus besos. Quiero que el único camino que recorra mi cuerpo sea el que me lleve de tu labios hasta el final de tus piernas, mientras las sábanas nos cubren por completo. Desconectar, sentir, vivir al ritmo de tu respiración en mi cuello. Lento, pausado, entregado al noble arte de simplemente existir por un momento eterno. Cerrar los ojos y retener en mi mente la imagen de tu última sonrisa. Entrelazarnos para juntos escapar de la rutina. Quiero, quiero, quiero, pero no puedo. Y al no poder me desespero. Me desespero y sueño con poder hacerlo. Pero siempre termino por acatar las órdenes del maldito despertador y otro día como el de ayer comienza sin ni siquiera poder detenerlo. Y cuando ya me resigno al inevitable estrés de los días largos sin ti, me aferro al recuerdo de tu voz susurrando en el silencio un te amo por encima de las circunstancias. Y en eso creo. Quiero, quiero, quiero, pero no puedo. Quiero, quiero, quiero y en cuanto pueda todo se hará cierto.

Y es que Sucede Que Hoy quisiera sólo estar contigo y olvidar el resto...

Comentarios »
2 com

La Hoja Que Quiso Ser Libre

Y en aquella hora de la tarde la hoja decidió dejar atrás sus miedos y saltó al vacío del aire de la ciudad, desprendiéndose de la rama que le había visto nacer. Sintió cómo el viento rozaba su piel reseca y agrietada de color marrón y creyó que acababa de probar el sabor de la libertad. Voló entre algodones mecida por el vaivén del revuelo levantado por el tráfico de aquellas horas y respiró satisfecha con la seguridad de haber tomado la decisión correcta. Durante su breve pero intenso trayecto hasta el suelo recordó sus días allá en lo alto, aferrada a la vida que ahora poco a poco veía alejarse cada vez más y más mientras las que habían sido sus compañeras ya lloraban su pérdida. No lloréis -pensaba ella inconsciente de su fatal e inminente desenlace. No lloréis porque sólo he querido experimentar la sensación de navegar libre por el aire frío de este diciembre atípico. Y sin tiempo de mirar atrás, su cuerpo lánguido fue cayendo lentamente dibujando eses en el aire hasta chocar contra el parabrisas delantero de mi coche parado en un semáforo. Escuché el quejido de su voz rota al impactar contra el cristal y seguí con la mirada su descenso parsimonioso hasta perderse por la parte delantera y caer al asfalto. Pereció. Lo sé porque su llanto quebrado no dejaba lugar a dudas. Pero en lo que duró su viaje, aquella hoja intrépida experimentó lo que siempre había soñado: volar, aunque para ello muriera en el intento.

Y es que Sucede Que Hoy una hoja se posó en mi parabrisas...

Comentarios »
8 com

500 Suspiros Y Aire Para Más

Muchas letras han llovido desde que hace algo más de dos años el sueño loco de quien escribe y suscribe echó a andar por estos lares de la creación nocturna de relatos fugaces sin fecha de caducidad. Historias contadas con nocturnidad y alevosía; narraciones y vivencias que poco a poco fueron adoptando un estilo propio. Con ésta ya son quinientas las veces que me he enfrentado al frío del fondo blanco bajo la mirada desafiante del cursor parpadeando. Muchas han sido las batallas lidiadas con ese enemigo en forma de barra vertical que aparece y se esconde con la fugacidad de las ideas. Y aquí sigo, con menos dedicación de la que desearía y con más ganas de encontrar mi espacio en la vorágine del universo de las letras. Saltar al mundo del papel ahora que hay quien dice que está muerto. Es inevitable: soy así. Día tras día, noche tras noche, relato tras relato he viajado por mi imaginación a veces y por mis entrañas otras muchas, en busca de una voz propia capaz de plasmar emociones comunes y al mismo tiempo saciar mis ansias de desahogo. Gritar bajo el silencio de mi habitación, sólo perturbado por el sonido del teclado del ordenador. Y uno echa la vista atrás y se da cuenta del camino recorrido, del derroche de letras unidas, del derrame de sentimientos desnudados entre oraciones. Y cuando te preguntas si todo esto valdrá la pena, luchas contra la desidia aferrándote a aquello de que "quien la sigue, la consigue". Y en eso estamos. Con quinientos retales de mí a las espaldas publicados en este humilde rincón y con quinientos millones más que quisieran ir viendo la luz con más asiduidad de la que el tiempo y los quehaceres me permiten. Son tiempos de escasez y recortes, pero la crisis de letras, como la financiera, pasarán a la historia antes o después.

Y es que Sucede Que Hoy cumplo 500...

Comentarios »
4 com

Abrigo Rojo

Al ver cómo salía de la cafetería dejó unas monedas que cubrían más que de sobra el importe de la infusión que todavía humeaba delante de él y salió acelerado detrás de ella. Parecía un detective de los que algunos contratan pensando que aún sin confianza su relación puede sobrevivir. Los poco más de diez minutos frente a ella observándola de espaldas desde la barra le habían bastado para encender el fuego en su pecho. Necesitaba saber quién se escondía debajo de aquel abrigo rojo sobre el que descansaba una larga y lisa coleta. Siguió sus pasos manteniendo siempre una distancia prudente y recorrió así calles y plazas tras la estela de luz que desprendía el aura de aquel ángel disfrazado de mujer. De pronto, al girar una esquina, su corazón se aceleró al no distinguirla entre la multitud que abarrotaba aquella calle de edificios antiguos y amontonados. Continuó abriéndose hueco entre la gente, nervioso, escuchando a su paso los rumores de aquellos que iba apartando cogiéndolos del hombro. Sus labios no daban abasto para pedir tanta disculpa. Y en una de aquellas, cegado en avanzar en busca del abrigo rojo, golpeó con su brazo el de una mujer que inmediatamente se giró clavando sus ojos en los de él. Le impactó la fuerza de aquella mirada. "Lo siento", dijo. Y cuando ya iba a emprender la marcha de nuevo, vio que del otro brazo de su última víctima colgaba aquel mismo abrigo rojo que apenas minutos atrás le había hecho perder el juicio. Volvió a mirar hacia el rostro y reconoció la coleta larga y lisa. Un escalofrío recorrió entonces su cuerpo.

Y es que Sucede Que Hoy simplemente narré...

Comentarios »
2 com

Amanece Madrid

Recorro las calles de un Madrid al que le cae con peso el frío en estas fechas en las que ya se empiezan a ver las luces de navidad por las calles. La ciudad comienza poco a poco a despertar mientras me adentro en ella y cada vez son más las persianas que anuncian los buenos días con sus sonidos desgarrados. El humo de un café caliente asciende desde el vaso que sujeto con mi mano amoratada por el helor y se cuela por mi nariz hasta templarme el ánimo y la temperatura interna. Contemplo los rostros de la gente desconocida con la que me tropiezo en cada calle y me doy cuenta de que todas las ciudades del mundo deben ser similares cuando amanecen; mismos ciudadanos apresurados por llegar al trabajo o volver de él después de toda una noche, los que van igualmente apresurados pero rumbo a la escuela con los hijos, o los infelices a los que su paso acelerado y nervioso delata una noche furtiva en la que se les ha hecho demasiado tarde. Son lo que más corren. Conforme pasan los minutos, los semáforos, que hasta hace apenas una hora sólo servían para teñir de colores el agua de los charcos, van cobrando más sentido a medida que el asfalto empieza a poblarse de vehículos. Algunos teléfonos móviles comienzan a sonar por las aceras. Comienza un nuevo día. Otro más como el de ayer. Y el de mañana. Para algunos.

Y es que Sucede Que Hoy viajo a Madrid...

Comentarios »
2 com

Latidos Profundos

Como si al cerrar los ojos se me abrieran las puertas de un universo nuevo repleto de paz y sosiego. Unas escaleras de mármol frío descienden hasta los sótanos de mi consciencia que poco a poco va sintiendo como se le apaga la luz. Desciendo peldaño a peldaño y en el camino siento como mis músculos se van relajando hasta dejar caer su peso muerto sobre las sábanas templadas de mi cama. La respiración poco a poco se acompasa con el leve sonido del agua fluyendo que creen escuchar mis oídos mientras realizo el descenso. Voy cayendo en los dominios del sueño hasta rendirme de una vigilia insostenible ante tanto silencio. Inspiro. Espiro. Inspiro. Espiro. Olvido la lucidez y las imágenes comienzan a entremezclarse dibujando formas cubistas de ángulos imposibles. Un estado de profunda calma va inundando cada rincón de mi cuerpo como el agua derramada de un vaso que sigue llenándose. Respiro aires de paz mientras los sueños se siguen sucediendo a una velocidad de vértigo. Tú, yo, aviones, besos, ciudades, abrazos, sonrisas.... Todo está estrechamente desenlazado en una desunión conexa. Todo a mi alrededor se encuentra en un estado de absoluta quietud. Creo estar muerto, y sin embargo todavía escucho latir mi corazón. Pum, pum. Pum, pum. Y cada vez más fuerte. Y más. Y más. Hasta que se para. Entonces despierto y veo cómo te das la vuelta entre mis sábanas y dejas caer tu mano sobre mi pecho. Siento tu tacto. Y vuelvo. Pum, pum. Pum, pum.

Y es que Sucede Que Hoy latí profundo, dormí profundo...
Comentarios »
6 com

Con Sólo Mirarte

Disparo palabras que rebotan contra las paredes inmunes de unos tímpanos negados. Siento la desesperación de quien pretende explicar a un ciego los colores del arco iris. Los ojos salen de sus órbitas atónitos ante lo que están leyendo, incapaces de creer que algo así pueda estar sucediendo. ¿Cómo decirte que...?¿Qué hacer para lograr que salgas de ahí y vuelvas a la realidad sin el velo de la duda? Las palabras se amontonan a las puertas de los labios que permanecen abiertos en un gesto de incredulidad. Sudores fríos recorren mi cuerpo y un ligero temblor en las manos denota mi nerviosismo; la situación empieza a superarme. Por momentos creo estar en la típica escena de ¿cable rojo o cable azul? El problema es que cuando me decido a cortar uno, de pronto desaparece porque la situación si no es demasiado fácil. Ya no sé si estoy soñando; todo parece tan insultantemente real y al mismo tiempo poco creíble. Es como querer negociar un sentimiento. Estar dándolo todo para que, de pronto, un soplo de elucubración se atreva a llevarse por delante la confianza preestablecida. Suerte que existen las miradas, espejos insobornables de las verdades del alma. Esperaré a tenerte enfrente para convencerte de mi inocencia con sólo mirarte...

No fue hasta que terminó de leer el manuscrito que se dio cuenta de que la angustia que gritaban aquellas palabras había traspasado sus pupilas y en su interior la fatiga era ahora asfixiante. Miró a su alrededor y cayó en la cuenta de que llevaba varios minutos absorto en aquella carta desesperada, escrita en una libreta que un desconocido había extraviado o tal vez se habría desprendido de ella en aquel lugar y él, ahora, había encontrado. ¿Pero quién? Su curiosidad, unida a su espíritu de narrador y creador de historias, le hizo caer en la cuenta; acababa de encontrar argumento para su nueva novela.

Y es que Sucede Que Hoy volví a los giros...

Comentarios »
6 com

Reescribir Las Normas Del Amor

Fue una noche de verano, cuando la luna se acababa de instaurar en lo más alto y la madrugada se cubría con su negro manto. El aire pesado y cálido de julio se pegaba a la piel augurando una noche de caricias y roces improvisados. De fondo el sonido del mar golpeando contra el espigón en aquel canal que se abría ante ellos mostrando la inmensidad de un mundo que pronto comenzaría a parecerles pequeño. Tal vez aquellas mismas aguas bañaron alguna vez sus pieles desnudas cuando todavía un vasto océano les separaba. La música rondaba aquella noche entre las mesas repletas de gente tan desconocida como ellos mismos apenas una semana atrás, justo antes de que el destino decidiera cruzarlos un día para descubrirles un sentimiento forjado en otra vida. De sus miradas estallaban fuegos de artificio cada vez que, suspendidos en el aire, sus ojos se entrecruzaban en busca de una profundidad que les llevara hasta la mismísima esencia. Y bañados por la suave brisa estival, con la emoción de dos almas que de pronto creen reencontrarse después de toda una vida buscándose en lugares incorrectos, la magia del amor estalló entre los labios entregados en un beso tan prematuro como necesario, en el preciso instante en que sin hablar, los dos cedieron ante el empuje del corazón e internamente escucharon: reescribamos las normas del amor.

Y es que Sucede Que Hoy es una bonita fecha...
Comentarios »
10 com

Tenía Que Volver

Después de muchos días sin hallar el modo de volver a la única rutina diaria que verdaderamente le llenaba de placer, fueron suficientes las palabras de un desconocido para devolverle las ganas de escribir de nuevo. Atrás quedaban las noches de desidia y abandono en las que la ociosidad terminaba siempre por vencer en la batalla del tiempo. Corrió las cortinas para que la luz de la inspiración volviese a penetrar por sus pupilas directa a su alma y se dijo basta a sí mismo. Basta de relajaciones y ocupaciones insulsas. Salió a la calle, directo al establecimiento en el que durante tanto tiempo se había provisto de todo el material necesario para ejercer su apasionada afición; la escritura. Compró un paquete de hojas lisas recicladas y un recambio para la estilográfica que le acompañaba desde el día en que su abuelo, hombre hambriento de letras y saber, le había dicho que depositaba en él su confianza de ver algún día correr la tinta de esa pluma sobre los renglones de un cuaderno que terminara por ser libro. Desde entonces nunca más se separó de ella. Ciudades perdidas, países lejanos, lugares cotidianos o no; aquella Parker hablaba multitud de idiomas en un perfecto castellano. Y cuando ya dispuso de todo lo necesario volvió a casa, se sentó frente a su escritorio, cuadró las hojas y destapó su amada pluma. Respiró profundo y repitió interiormente: "va por ti, abuelo".

Y es que Sucede Que Hoy supe que tenía que volver...
Comentarios »
6 com

Un Tesoro Perdido En La Ciudad

Oculta entre las ramas de una inesperada, nueva y verde vida descansa aferrada entre espinas una carta con sabor a despedida. Despedida de las de "hasta luego", aunque ahora no la veas, aunque ahora en tu desconocimiento continúes absolutamente ajena. Y allí permanecerá oculta a los ojos de los transeúntes acelerados, indiferente al paso constante de los coches que transcurren a toda hora por aquel punto céntrico de la ciudad, hasta que tus ojos la localicen guiados por el rastro de mi amor por ti. Un rastro que fui dejando desde que la comencé a escribir, para que así pudieras encontrar aquel tesoro en forma de papel y letras escritas con la fuerza de un sentimiento auténtico. Puedo imaginar tu rostro dibujando una sonrisa incrédula al comprobar que realmente mis pistas llevan hasta una verdad; tus ojos asombrados al encontrar el trozo de papel garabateado arrancado de una libreta a rayas; y hasta el suspiro prolongado y profundo tras descifrar el mensaje que con amor traté de plasmar en su interior. Nos sentiremos como niños jugando a las cartitas de amor cuando la encuentres; a escondites y tesoros de los que valen más que un regalo. Con pasión, con devoción, con auténtico y puro amor te lo concedo; y ahora por la magia que la envuelve, sólo me queda desear que tras leerla nos encontremos.

Y es que Sucede Que Hoy jugué a la búsqueda del tesoro...

Comentarios »
4 com

Ambición De Ti

Si por ambicioso entiendes aquel que posee un deseo ardiente de conseguir poder, lo admito, lo soy, lo siento; a veces quiero conseguir poder: poder detener el tiempo en los momentos en que tus labios y los míos se funden en un beso. O si tal vez atribuyes la ambición a un mismo deseo ardiente de conseguir riquezas, lo admito, lo soy, lo siento; quiero ser poseedor de la riqueza de tus palabras cuando susurran entre suspiros que de verdad me amas y el futuro será tal y como lo dibujamos. Si en cambio llamas ambición a la desesperación por conseguir de una manera desenfrenada dignidades o condecoraciones, lo admito, lo soy, lo siento; mi fin es que de mi solapa cuelguen medallas al amor más puro, a la lucha más noble, al sentimiento más auténtico. Pero también es posible que entiendas la ambición como el anhelo irrefrenable de conseguir fama y, de ser así, lo admito, lo soy, lo siento; siempre sueño con ser recordado como el poseedor del amor y la felicidad más intensa que nadie nunca haya experimentado. Porque ambición de ti es lo que siento cada vez que tengo enfrente tu mirada. Afán de tus labios, ansia de sentir tus manos, pretensiones de tenerte cerca, vehemencia de envolverte con mis brazos y aferrarte a mi pecho eternamente, sintiendo que no hay mayor fortuna que la de ser felices hoy, mañana y siempre.

Y es que Sucede Que Hoy fui y soy ambicioso...

Comentarios »
2 com

Tras La Terapia Sentipersonal

Hubo un tiempo en que trató de hacer de su vida un cuento. Dotar de dinamismo a unas palabras que nacían muertas por defecto, fruto de una vida que en ocasiones no lo era tanto. Escribir consistía para él en soñar con unos días que veía tan lejanos como irrepetibles y, mientras oprimía las teclas con devoción, el sonido producido ocupaba sus oídos apartándolos del temido silencio en el que siempre resonaba el frío eco de un "y ahora qué". Vivió de inspiraciones vacías y falsas musas pasajeras; de historias ficticias, sombras y ojalás y quisieras. Cada noche se regocijaba en su autismo inducido para recrearse en la narración de historias y sensaciones soñadas que jamás terminaban por hacerse realidad, como si durante el tiempo que le llevaba escribirlas el destino le regalara la ilusión de un quizás. Pero de futuros inciertos ni se come, ni se vive. No importaba el empeño en aquella autodenominada terapia sentipersonal porque no sería hasta que un ángel en forma de mujer le retara a "dejar de llorar en letras" que entendiera al fin que es caprichoso el azar y todo es cuestión de tiempo y saber esperar. Y aquel espíritu celeste esculpido en cuerpo de mujer se convirtió desde entonces en musa de actos, más allá de palabras que, si bien seguían siendo su arma principal, ahora se le quedaban cortas para expresar lo que en su interior latía.

Y es que Sucede Que Hoy trato de explicar que...

Comentarios »
4 com

Caos

Las calles de la ciudad inundada presentaban el espectáculo del silencio después de un bombardeo que había pillado por sorpresa a la población. Los contenedores y las ramas desprendidas con violencia de los árboles que milagrosamente habían conseguido permanecer en pie vagaban por la calzada dejándose arrastrar por la marea de agua dulce. En lo alto, un cielo cerrado y amenazante hacía rugir a un viento aliado que levantaba todo a su paso y hacía tambalear farolas y coches como si de hojas de periódico se tratara. Todo permanecía a oscuras. Ni letreros iluminados, ni luces en las ventanas cerradas por precaución y miedo, ni semáforos, ni luna. El paisaje era desolador. Por entonces la única iluminación venía de los incontables rayos y relámpagos que relucían por detrás de las nubes y que, en más de una ocasión, hacían temblar el suelo y las piernas de los más atrevidos que desafiaban al temporal con paseos nocturnos bajo la lluvia. Calle tras calle las fachadas se teñían del naranja y azul reflejado de las sirenas de los servicios de emergencia. No había tregua. Árboles caídos, alcantarillas colapsadas, ataques de pánico, coches arrastrados por la fuerza del agua, túneles inundados... De pronto era como estar viviendo dentro de una pantalla de cine en la que se proyectaba una superproducción de Hollywood sobre el fin del mundo. Pero en un cambio repentino de guión, sentí tu mano sobre la mía y supe que el mundo no podía dejar de existir en aquel instante.

Y es que Sucede Que Hoy la imagen fue devastadora...

Comentarios »
4 com

Tanto Amor En Tu Mirada

Permanezco callado y te observo mientras la película transcurre en la televisión que llena de relámpagos luminosos la habitación a oscuras. Tus piernas se entrelazan con las mías que te buscan con sutileza y cuando al fin se encuentran, parece que nuestras pieles se fusionan en un mismo cuerpo como dos siameses. Encajamos con delicada perfección incluso cuando nos damos la espalda y te rodeo con mi brazo a la altura de tu pecho tratando de evitar que algo pueda separarnos. Te miro y te admiro desinteresadamente, consciente de que es mayor el premio de tenerte bajo mis sábanas que los Oscar que ganó la película que pone el sonido de fondo a nuestra velada. Y cuando de pronto te giras con los labios incendiados de pasión y beso, se entrecruzan nuestros ojos y alimento el sentimiento con la esencia del amor que desprende tu mirada.

Y es que Sucede Que Hoy tus ojos hablaban...

Comentarios »