En La Trinchera

Ahora que te siento lejos, agazapado entre sacos de arena que habrán de salvarme la vida cuando al fuego cruzado se le antoje sobrevolar esta trinchera, recuerdo las tardes en que las notas de tu viejo violín venían a remolonearse en mis oídos. Verte al contraluz delante de aquella ventana con vistas a un mundo todavía en paz se convertía entonces en un ritual sagrado donde luces y sombras se mezclaban con la sinfonía de las cuerdas pulsadas por tus finos dedos. Ahora hay días en que creo transportarme atrás en el tiempo y escucho aquella misma melodía, hoy teñida de sangre y duelo, atravesando el aire en forma de balas que, con suerte para unos y desgracia para otros, terminan por hacer blanco. Uno más, otro menos. En esta sucia y cruel guerra de hermanos el recuerdo de tus notas se convierte en el mejor aliado. Aquí nadie puede fiarse de nadie. Quien no miente, ya ha mentido; quien no llora, ya ni siquiera se siente vivo. Y entre partitura y partitura acaricio mi fusil imaginando tu cuerpo desnudo y recorro sutilmente las curvas que dibujan tus caderas de madera y hierro. Hace horas que nadie viene a visitarme. Ya no sé si soy el último superviviente de mi sección, tal vez de mi escuadrón, o es que acaso hace días que esta absurda guerra ya acabó. Nada importa ya. Mi vida perdió sentido el día en que me reclutaron y te vi con lágrimas en los ojos diciéndome adiós con tu mano desde el andén. En aquel instante, rodeado de tantos otros infelices como yo, supe que mi vida había llegado a su fin.

Y es que Sucede Que Hoy escribo en homenaje, en recuerdo, en secreto...

10 comentarios :

Encarni | 20:04

Las personas siempre tenemos la necesidad de controlar las situaciones. Ese adiós solo le asegura una larga espera lejos de su amada pero ningún dato más, no sabe cuantas balas verá pasar ante sus ojos, no sabe si alguna atravesará su pecho y silenciará así el dolor que hace días guarda dentro de él o si finalmente, después de tan larga espera volverá a recorrer, ésta vez sí, el cuerpo de su amada, podrá despertar en mitad de la noche y oler de nuevo su cabello.

En muchas ocasiones vivir en la incertidumbre nos hace inevitablemente infelices...

Cuánto me gusta leerte!! :)

Besos

Pablo Martín Lozano | 22:32

Hola Encarni y antes que nada gracias por tu comentario.
Ciertamente, la incertidumbre nos puede llevar a la infelicidad, pero al mismo tiempo es el motor del conocimiento, la acción misma. Dudar nos lleva a querer saber, querer conocer, querer experimentar. Y eso gracias a la incertidumbre del "¿qué pasará después?". Ya se sabe, todo depende del cristal con el que se mire.
En cualquier caso una guerra siempre será una guerra y como tal, un acto reprobable.

Un beso!

Anónimo | 19:37

hola Pablo: la verdad que me tenes cautivado con tus escritos... Te encontre por casualidad en google lei uno y me enganche,ya hace un tiempo que te sigo sos un crack.
por cierto soy argentino y me llamo cristian saludos y segui así...

Pablo Martín Lozano | 19:41

Hola Cristian. Encantado de saludarte y de saber que te gusta lo que escribo. Hay muchas personas de tu país que siguen este rincón. Un país con el que estoy íntimamente relacionado además.

Saludos y gracias por comentar.

Maria del pilar | 14:42

Hola Pablo, hacía tiempo que no visitaba tu hermosa página. Palabras y sentimientos de corazón a corazón. Estoy totalmente de acuerdo con las sabias palabras de Encarni y las tuyas. Me ha gustado mucho volver a leerte. Gracias. Besos. Pilar

Pablo Martín Lozano | 15:18

Hola Pilar! Gracias por comentar. Esa es parte importante de la esencia de este blog; las conversaciones paralelas que se generan en lo comentarios a partir del escrito.

Un beso y gracias de nuevo.

Encarni | 21:55

¿Qué sucede con las letras que antes dejabas aquí cada noche?

Echo de menos esperar a que actualices para leerte antes de irme a la cama... era una de mis buenas costumbres.

Besos.

Pablo Martín Lozano | 22:36

Hola Encarni. Siento no estar por aquí todas las noches con nuevos relatos. Todos sabemos lo difícil que es retomar un hábito cuando se ha perdido. Pero volverá, estoy seguro. Sólo necesito un poco más de tiempo.

Un beso y gracias por el interés.

Mila Merchán | 02:56

Tus historias suelen girar en torno a dos sujetos ligados por un sentimiento.
Sos bueno en ese tipo de narraciones.
Quisiera ver un nuevo contexto.

Pablo Martín Lozano | 12:40

Hola Mila, muchas gracias por tus palabras. Muy pronto verás otro relato publicado. Espero que te guste igual.

Saludos y gracias.