Culpable: La Masa

¿Por qué el ser humano se olvida tan a menudo precisamente de eso, del hecho de ser humano? Hay ocasiones en las que se pierde el sentido común, se pierde el norte y la gente acaba cegándose de tanto mirar de cerca su ombligo. Por momentos, el egoísmo acapara la totalidad de la mente y, como de vuelta a un estado de barbarie, las personas dejan de ser merecedoras de tal mérito. Se tornan fieras, animales desbocados, rabiosos, enfurecidos, obcecados con la idea de aumentar su ego al precio que sea. Tirones, empujones, malos gestos, palabras necias, gritos desmesurados, peticiones imposibles, reclamación de derechos propios por encima de todo, a la par que olvido de obligaciones propias por debajo del mismo todo. Llevar algo entre manos por más que aire sea revoluciona el ambiente y la masa se lanza a tus brazos a pedirte uno de esos que llevas ahí. ¡Qué digo! Discúlpenme, creo que acabo de emplear -y muy mal empleado- el verbo pedir. En realidad quería decir exigir o directamente robar a tirones sin dignarse siquiera a emplear la conocida técnica del despiste. Alguien dijo una vez que la masa es la culpable del cambio radical en la mente colectiva y en los comportamientos generales que se vuelven desconocidos. La masa es la responsable del sentimiento de estupidez con el que se visten las personas que por ella se ven acogidas, así como la principal causante de las formas rudas que se empeñan en mostrar dejando constancia a su paso. En el caso del ser humano, multitud es a barbarie lo que individualismo es a paz. Y es incluso doloroso reconocerlo y después comprobar que todos los momentos de tu vida son más bárbaros que pacíficos si atiendes a que en la mayoría de horas te encuentras rodeado de más gente. Sin embargo, nadie quiere la soledad como acompañante de viaje. Pero qué bien hubiese venido hoy una dosis, por pequeña que fuera, de individualismo, humildad y civismo en medio de tanta hormona alterada.

Y es que Sucede Que Hoy quise desaparecer por un momento...

7 comentarios :

Encarni | 02:20

Es cierto que nadie quiere la soledad como acompañante de viaje, pero no se dan cuenta que el egoísmo al único sitio que conduce es a la soledad.

Estar rodeado de "la masa" conlleva estar expuesto a millones de influencias, verse o no afectados por ellas depende de cada uno. Por eso yo creo que siempre viene bien pasar un ratito, aunque sea muy pequeño, solos. Asi se pueden asimilar todas esas influencias y decidir que quieres tomar de ellas para incluirlas en tu vida. Ese "filtro" es necesario, si no todos llegaríamos al mismo grado de estupidez.

Esos ratitos con uno mismo son un tesoro en este mundo de estrés y egoísmo en el que vivimos.

Muak!!

vicky gallardo | 07:04

sucede que hoy quisiera desaparecer... de la la brutalidad que habita en el interior de uno mismo... de la imagen que devuelven los espejos...la gente... y la soledad que recorre los recuerdos...

si hoy es un buen dia para desaparecer... pero donde ir?...
donde??

desde el otro lado del charco... saludos... y es un gusto leerte...
cuidate

vicky gallardo | 07:05

vicky!!

yo mismo | 15:54

Homo homini lupus, dijo el sabio, aunque yo no pienso igual.

El hombre es bueno por naturaleza. El ombligo, como muy bien dices, es lo que nos pierde: el buscar el yo antes de buscar el tú.

Pero que conste que se puede cambiar, el cambio empieza por nosotros mismos.

Gracias, nuestro siempre cervantes.

Un fuerte abrazo

Pablo Martín Lozano | 01:10

Encarni: De nuevo compartimos opinión. Qué bueno sería que cada uno tuviese ese momentito al día de conversación con él mismo, de silencio y escucha interna. Parar el tiempo y analizar el mundo desde tu perspectiva.
Besos.

Vicky: Siempre viene bien desaparecer del mapa de vez en cuando, aunque eso sólo suponga descolgar el teléfono, apagar el móvil, desenchufar el ordenador y aislarte en tu habitación por un rato. No hace falta ir más allá, el viaje debe ser hacia tu interior.
Besos.

Yo Mismo: Ciertamente el hombre es un lobo para el hombre, todos, absolutamente todos los principales problemas de la historia se han dado -obviando las catástrofes naturales- por las relaciones entre humanos. Y es que la codicia y la paz nunca fueron buenas amigas.
Por supuesto que el cambio es posible, el día que deje de pensar en eso recibiréis una carta con la fecha y hora de mi entierro.
Un abrazo.

Encarni | 03:22

Buenas noches, ¿recuerdas que ayer te decía que cada persona te influye, te aporta algo? Pues anoche sin darte cuenta, sin proponertelo hiciste que se iluminara una bombilla y pudiera ver algo con claridad.

Sin darme cuenta, paseando cada noche por tu mundo, creo que has pasado a formar parte de esa "masa" que me rodea, que me aporta cosas.

Por supuesto todas tus reflexiones pasan perfectamente ese filtro del que te hablaba.

Hoy más tarde que nunca, 03:18, me encuentro sobrevolando tus pensamientos.

Como ves, no mentía cuando te decía que es un ritual pasearme por tu mundo antes de dormir, sin importar que hora sea...

Dulces sueños.

Pablo Martín Lozano | 18:26

Hola Encarni, me alegra leer que mis reflexiones pasan el filtro del que me hablabas. Poco puedo decirte ya que no sepas del espíritu de este rincón.
Anoche precisamente no pude actualizar por un problema en la conexión y ya bastante me "dolió" a mí no poder perderme unos minutos por mi cabeza primero y por aquí después.
Esta noche, si todo va bien -y los dos super-trabajos que tengo me lo permiten- tendré mi dosis de Sucede Que Hoy y todo aquel que quiera, también la suya.

Un beso y perdón por hacerte trasnochar.