Entrañas Glaciales

Fue suficiente el frío de un adiós para hacerle saber que su corazón se había congelado a base de infortunios y dolores en el amor. Que no era el mismo de antaño; aquel que latía con fuerza y su calor se proyectaba hacia el exterior en forma de caricias y atenciones de las que ahora sólo quedaba el recuerdo. Las sombras de lo que un tiempo fue y se marchó vagaban sin dueño por el lejano reino de unos sentimientos que, desde entonces, jamás habían vuelto a entregarse de la manera en que lo hicieron cuando sus te quiero iban dirigidos todavía a él. Ahora, sin embargo, la escarcha colgaba de sus entrañas glaciales y los únicos atisbos de cariño y dedicación se esfumaban al instante de generarse en su pensamiento. De todo su bagaje sólo conservó la pasión que acostumbraba a derrochar en cada gesto de amor, pero incluso la magia y la entrega habían decidido abandonarlo el mismo día en que derramó la última lágrima por su primer dolor de amor. Ni siquiera sus manos eran capaces de rememorar la manera en la que se deslizaban por la piel de otro cuerpo; ni su voz podía recordar si debía hablar o no después de un beso; ni sus ojos se acordaban ya de cerrarse al sentir otros labios en contacto con los suyos. Su corazón ardiente y entregado en otros tiempos se había convertido en un órgano aséptico. Y fue cuando intentó llorar y descubrió que las lágrimas se habían exiliado de sus lagrimales cuando comprendió que necesitaba una cura de amor. Un impulso de fervor afectuoso como el que la primavera regalaba cada mes de marzo. Un encuentro sanador que le devolviese la ilusión por recuperar del desván de su pecho los sentimientos despojados a fuerza de dolor y desamor.

Y es que Sucede Que Hoy encontró sólo frío en su interior...

8 comentarios :

brelizz | 18:52

Hola, Pablo
sabes la vdd nunca me habia atrevido a dejar mi comentario tus textos, pero la vdd este texto me motivo para hacerlo realmente es hermoso cada una de las palabras describe nuestro sentir al pasar por
decepciones amorosas y lo dificil que es olvidar un gran amor
y pues como lo dijiste anteriormente
"morir por amor es seguir viviendo"
yo descubri que es mui cierto....

Te mando millones de saludos
y un gran beso

Noelia | 21:03

A veces sólo encontramos frío en nuestro interior, pero así cuando nos vuelve a visitar la ilusión disfrutamos de ese calorcito que va derritiendo el hielo de nuestro corazón y haciéndolo latir poco a poco.

Como siempre un trabajo magnífico.
Besos

Anónimo | 05:27

Hola Pablo es cierto como duelen
los te quieros del recuerdo...


Un beso
Marlene

Encarni | 13:27

Los "Adiós" siempre congelan el corazón...

Los recuerdos del pasado a veces provocan escalofríos como consecuencia del frío que en su momento existió.

La experiencia también nos ha enseñado que siempre hay alguien en el mundo exterior esperando con unos brazos llenos de calorcito.

Un beso enorme.

P.D: Los años nos dan experiencia ;) Suma y sigue que eso siempre es lindo.

Pablo Martín Lozano | 13:36

Hola Brelizz! Encantado de conocerte y de ver que al final te has decidido a dejarme un comentario.
Veo que me sigues de hace tiempo por la frase entrecomillada que utilizas.
Son los sentimientos de las decepciones amorosas, pero también de ese estado gélido e impasible en el que te quedas después de un gran amor. Parece que los sentimientos se congelan a la espera de alguien que vuelva a arroparlos y conseguir que se produzca el deshielo.

En fin...que gracias y un beso!

Pablo Martín Lozano | 13:37

Hola Noelia! Ya hacía días que no sabía de ti. Gracias por comentar.
Tienes razón, para valorar algo hay que conocer su contrario; así, para valorar el calor, debes conocer el frío.
Un beso fuerte y gracias!

Pablo Martín Lozano | 13:38

Hola Marlene...poco puedo decir a tu comentario. Duelen, hieren, congelan el alma. Pero al menos podemos recordarlos.

Besos! y gracias.

Pablo Martín Lozano | 13:41

Hola Encarni! Es cierto que siempre hay alguien en el exterior con los brazos abiertos esperando a poder regalar su calor. A veces, más cerca de lo que creemos. O no. Muy lejos. Pero qué bonito debe ser ese viaje si al llegar al destino descubres a esa persona dispuesta a hacerte sentir de nuevo.

P.D: Si los años dan experiencia desde hoy ya tengo un poquito más. Gracias por tu felicitación.

Besos!