Cabalgando A Lomos De La Esperanza

Cabalgando a lomos de la esperanza atravieso campos yermos por tierras lejanas. Traspaso las fronteras de la dignidad en una expedición que me encamina hacia el remoto reino de la sonrisa. Viajo sin demora en busca de un preciado tesoro que se oculta en los bosques espesos de la distante dicha. La armadura pesa y lo hace hasta dejarme exhausto. Pero me niego a desprenderme del metal en el que un día se reflejó su rostro y en el que se posaron cálidas sus manos. Y aunque en el camino no pueda sino más que mirar a lo lejos el horizonte y entregar mis lágrimas por el viento gélido y veloz que me viene a rozar los ojos, sé que con mi llegada y el descubrimiento de la fortuna sólo habrá lugar para la felicidad. Será momento de que en el prado florezcan fuertes los girasoles, de que el río retumbe con la bravura de sus corrientes impetuosas, de que los búhos hagan resonar febril su canto nocturno. Entonces volveré recorriendo el mismo camino de vuelta hasta llegar de nuevo a mi castillo. Ese que hoy parece derrumbarse por las noches soltando sus quejidos de madera vieja y carcomida por el paso de un tiempo lento y caprichoso. Y proclamaré al cielo la victoria del corazón en una batalla en la que la única sangre derramada fue la que salió de la yema de mis dedos para lacrar el sobre en el que anunciaba mi regreso victorioso. Porque en la contienda del amor no es la sangre la que cuenta sino las lágrimas derramadas con dolor. Pero entonces sólo habrá tiempo para el abrazo y la emoción; para mirar de cerca sus ojos y recordar el camino que me trajo de vuelta hasta escuchar en susurro los tequiero de su voz.

Y es que Sucede Que Hoy comprendí que el viaje del caballero es largo...

4 comentarios :

Noelia | 12:09

Pues sí, el viaje del caballero es largo, pero se supone que al final tiene la recompensa. Así que no seamos impacientes e intentemos disfrutar del solitario viaje y sacar lo bueno de él, pues tarde o temprano llegaremos a ese castillo.

¡Me encanta! Como siempre: sublime.
Muchos besos

Pablo Martín Lozano | 14:27

Hola Noelia. Eso se supone y yo no pierdo la esperanza. Al final habrá recompensa, claro que la recompensa puede no ser siempre la esperada. A veces lo que nos parecía mal al principio resulta ser lo más beneficioso. Todo se verá.

Me alegro de que te haya gustado.

Otros muchos besos para ti.

Curitaman-yo mismo | 16:14

Esplendoroso viaje, el de aquel caballero que se monta en su caballo sin dejar atrás su vieja armadura, y cabalga con la esperanza en busca de la felicidad.

Es una largo viaje -como bien dices, yo diría eterno viaje- pero una vez llegada a la meta; el viaje es de ida y vuelta.

la vuelta ¿para qué? Sencilla la respuesta: para compartir con todos ese tesoro, la felicidad, que has buscado y hallado.

Leal caballero, que fiel a su ley de vida y circusntancia, encuentra tan valiso tesoro.

Una vez encontrado ya todo es alegría y algazara. Triunfante entra en el palacio real -que antes era un mero y oscuro castillo-.

Feliz viaje eterno cabalgante.

Un abrazo.

Pablo Martín Lozano | 19:35

Hola Yo mismo. Bonito y sincero comentario. La despedida doble; feliz viaje eterno, cabalgante. O tal vez feliz viaje, eterno cabalgante. Ambos son válidos esta vez, porque en ambos me veo reflejado.

Un abrazo. Sigo en el viaje.