Mañana Nos Vemos

Fue en un choque fortuito, desprevenido, casual, involuntario... Tú bajabas, yo pasaba, alguien hablaba y otros miraban. El sonido del tacón de tus botas golpeando contra el suelo fue lo que me hizo levantar la cabeza, provocando el consecuente cruce de miradas sostenidas en el aire desafiando al tiempo. Una fusión de colores azules y verdes recorrían la distancia que nos separaba; la luz que desprendían nuestras miradas. Tú cargada con apuntes y carpetas, yo con prisas por encontrar lo que quería y, aunque no hubo choque y papeles esparcidos por el suelo al más puro estilo Hollywood, la conversación surgió algo forzada. Con un tímido "hola" se inició el intercambio que culminó con un "mañana nos vemos", por no hacerlo más largo. Mañana nos vemos. Mañana nos vemos. Tal vez no había caído en el significado de aquellas palabras. Era la primera conversación y la manera en la que había terminado ya dejaba abierta la ocasión para una segunda vez. Y sólo veinticuatro horas después. Excitado por la idea, más ilusionado que nervioso, terminé lo que había ido a hacer con la mente pensando en ese día siguiente. Recogí mis cosas, cambié de escenario y, de pronto, sin esperarlo, volví a verte justo enfrente de donde estaba yo. Apenas tres metros, una barandilla y un hueco de escalera nos separaba. Un par de miradas esquivas, otras tantas menos disimuladas y de nuevo conversación. Ese "mañana nos vemos" que todavía resonaba en mi cabeza se había adelantado. Esta vez, acompañados en la conversación, irremediablemente mi cabeza echó a volar, mientras mis ojos miraban a la profundidad oceánica de los tuyos, y desconecté de la conversación. No importaban tus palabras, sólo el hecho de tenerte ahí tan cerca. Con unos labios articulando frases que mi mente se empeñaba en transformar en más "mañana nos vemos". Y de pronto, como si la caprichosa realidad terminara por hacerme caso, escuché de nuevo esa frase de tu boca. Y mañana ya es hoy. Apenas horas. Sonrío.

Y es que Sucede Que Hoy al fin se produjo...

6 comentarios :

Encarni | 01:06

No sabes cuánto me alegro!!!

Me encanta que tengas esas musas que te inspiren cada noche y asi nosotros podemos vibrar con tus ilusiones.

Ahora que ya la "barrera" ha caído no olvides aprovechar cada instante y disfrutarlos. Sigue luchando para que todos los días haya un "mañana nos vemos" o algo mucho mejor "¿qué te parece un café esta tarde?" Esa frase podías pronunciarla tú...

Para mañana solo queda un ratito, mientras descansa.

Dulces sueños niño perdido.

Besos.

Pablo Martín Lozano | 01:37

Buenas noches Encarni. Si te soy sincero a mí también me encanta tener a esas musas, negarlo sería faltar a la verdad. Y aunque la historia de hoy nada tiene que ver con la de ayer, ni siquiera los protagonistas -o la-,siempre viene bien añadir una pizca de ojalá en tu día a día.

Besos!

BeRiTa | 03:08

Cuanto envídio esas palabras 'Mañana nos vemos', o un 'hasta pronto'... una frase que te llena de esperanza de volver a ver a esa persona...
yo no las tuve, en su lugar me dieron un 'adiós'...

Ojalá ésta historia que empieza con esa frase, continue por más 'mañana nos vemos'...

Suerte!!

Un saludo!

vicky gallardo | 16:27

... lo se...lo creo...

...dentro de poco tiempo, y no hablo de ese se que puede medirse...

nos veremos mañana...

...otro cielo, otros ojos...otro suelo...

...una canción...

besitos

Pablo Martín Lozano | 00:13

Hola Berita, gracias por el comentario. Siento lo de ese "adiós", aunque en ocasiones en la vida hay que escuchar un adiós para poder dejar hueco a un "hola" nuevo que te llene más que el anterior. A mí también me lo han dicho y sé lo que duele, créeme.

Besos.

Pablo Martín Lozano | 00:16

Hola Vicky! Gracias por el comentario y por el mail. Amelie es una de esas películas que se quedan grabadas. La historia, la vida de los personajes, París...
"...otro cielo, otros ojos...otro suelo...una canción...", como las que sueles regalarme.

Besos lejanamente cercanos.