Recuerdo De Un Recuerdo Inexistente

Que la vida se teje a base de instantes inolvidables es una realidad a la que accedes cuando tus días adquieren la intensidad de una explosión atómica concentrada en el contacto de dos cuerpos ardientes. Vivir consiste en experimentar y derribar las barreras que incluso a veces nos imponemos nosotros mismos, sin darnos cuenta de que lo que realmente estamos haciendo es limitarnos. Desde hoy podré vivir sabiendo que durante unos días probé el sabor de la locura y el desenfreno, sin más tapujo que el hecho de haber involucrado a la inocente luna en todo esto. Creo que llegamos a sonrojarla por momentos. Y es el latido de mi corazón el que me da las gracias por haberle hecho conocer la velocidad, pero es también el que ahora me llorará por rebajar la intensidad de los latidos. Sin embargo no logro borrar de mi cara la sonrisa que llevo días dibujada, ni consigo esquivar el cosquilleo interno que siento cada vez que me viene el recuerdo de las noches a tu lado. Tantos momentos y tan mágicos todos ellos que armonizan mis sentidos y me demuestran que para encontrar la felicidad, no se necesita ir demasiado lejos. Existen personas que saben entregar amor sin pedir nada más a cambio que el susurro silencioso de un me encantas, aunque después el alba se encargue de deshacer lo que las estrellas tejieron en las horas previas. Pero en mi pecho llevaré el recuerdo de los minutos frente a frente, callados, dejando hablar a nuestros ojos, el calor de tus abrazos, el sabor de tus besos, la pasión de tu mirada y la suavidad del tacto de tus manos acariciando mi espalda. Menos el de la muerte, el resto de finales los escribe uno mismo y siento que a esta escueta pero vehemente historia todavía le quedan muchas páginas por escribir. Y estoy seguro que serán páginas tan puras que el resto envidiará, tan mágicas que la tierra vibrará y tan vivas que la propia muerte sucumbirá. Pero para todo eso hay que esperar. Esperar a que el viento devuelva en ti la soledad, para que en ese momento llegue yo y te pueda rescatar. Pasarán días, meses o incluso años, pero nada será suficiente para apagar la llama que en apenas días lograste encender en mí. Y entonces seremos libres como el mar que acompañó con su sonido aquella noche que ya nadie nos podrá arrebatar. Y seguiremos viviendo de instantes poderosamente eternos que nos llevarán a rincones que jamás imaginaste y latirán con fuerza nuestros corazones, como ya hicieran durante todo el tiempo en el que duró esta historia, incapaz de soportar el peso de ningún otro adjetivo más que intensa.

Y es que Sucede Que Hoy recordé que no recordaba sentirme así...

8 comentarios :

Anónimo | 04:46

Hola Pablo hermoso como siempre!!
sabes una cosa?? yo no cambio por nada el momento en el que estado más loca nunca... lo recuerdo como si fuera hoy mismo y vuelvo a sentir todas esas cosas pasan dentro de uno. Talvez no soy las más experimentada pero esos momentos son mágicos .. Besos y gracias por tus palabras ..
Marlene

Pablo Martín Lozano | 12:01

Hola Marlene. A nadie le sienta mal un poco de locura para romper con la monotonía y de alguna manera cambiar los papeles o que te los cambien. No importa ser experimentado o no, lo importante es que lo que hayas vivido, por poco que sea, lo hayas hecho intensamente.

Un beso.

Yo mismo | 14:45

La locura es buena siempre que sea verdadera locura...yo de locuras sé. Mira mi vida, ¿Quién dice que lo mío no es de locos?

y sin embargo, en mi mayor locura es donde me siento más queirdo y más a gusto. ¡Esto si que es cambio de papeles!

Gracias por hacernos ver que la locura es locura y como tal no deja de ser la forma en que se exterioriza nuestras pasiones.

Ánimo y piensa en el libro, que nos tienes que deleitar en formato papel.

Pablo Martín Lozano | 17:56

Hola Yo Mismo, tienes razón, la locura es la representación de nuestras pasiones. Pero claro, eso me lleva a pensar que vivimos de espaldas a nuestras pasiones, las mantenemos dormidas, calladas, atadas y sólo cuando las desatamos encontramos esas explosiones de alegría, placer, felicidad... ¿Es necesario? Somos seres racionales, pero también pasionales. Qué lástima que tengamos que denominar locura a lo que realmente nos hace vibrar. Pero que bien estamos cuando esa vibración tiene lugar.

Un abrazo.

Carolina | 18:59

Todos los días
vengo aqui a leer tus sentimientos...

Hoy simplemente me llene de ternura no se por q a comparación de todos los días anteriores mi corazón latio mucho al sentir tus letras...
muy hermosas....

un beso...

Caro

Pablo Martín Lozano | 19:22

Hola Carolina y bienvenida, al menos a los comentarios, ya veo que el blog lo conocías de antes. Me alegro de que te hayas decidido a dejarme un comentario. Espero que lo hagas más a menudo porque es un placer recibirlos. Buen presagio el que tu corazón latiera fuerte hoy con mis palabras.

Un beso, gracias y que sigas disfrutando.

Encarni | 00:46

Mientras que tú los recuerdes seguirán muy vivos. A veces la locura es el mejor estado, el que realmente nos hace SENTIR.

Hoy me pregunto si mis recuerdos fueron "reales" o "simples mentiras", pero existir... existieron. Como ya te dije, a veces simplemente no es el momento. Si es la persona adecuada puede que se baje del tren en ese momento pero se quedará subida a tu corazón para poder localizarte y regresar de nuevo cuando "el viento le devuelva la soledad"...

Recuerda "a veces sucede más de lo que crees", no te servirá de consuelo pero puede hacerte compañía...

Mil besos.

P.D: Seguí tu consejo... volví a escribir en mi pequeño universo ;)

Pablo Martín Lozano | 23:00

Hola Encarni, gracias por seguir mi consejo, sólo trato de sacar lo que llevas dentro! jeje. Ahora en serio, gracias por escribirme de nuevo y transmitirme tus sabias palabras! "A veces sucede más de lo que crees" y tú y yo sabemos bien de eso. Ahora no sé si ese viento soplará, pero si sé que si no lo hace será porque todo debe permanecer en locura pasajera. En cualquier caso me gustó instalarme en esa locura.
Respecto a ti...quedas contestada en tu blog.

Besos!