El Regreso

El sol penetraba con fuerza a través de la diminuta ventana situada junto a mi hombro derecho, ofreciendo la visión de un mundo lejano y extenso desde las alturas. Perdido entre recuerdos y la nostalgia irremediable de quien regresa de un viaje queriendo prolongarlo de por vida, miraba desentendido un cielo azul manchado de esponjosas nubes blancas, que de vez en cuando acariciaban la piel metálica del avión que me llevaba de vuelta a casa. Con ellas creaba formas y en ellas veía el reflejo de la eternidad y la grandeza natural de una vida cuidada entre agasajos y algodones, protegida de aquel sol ahora algo más cercano de lo normal. Una estela blanca trazaba una línea recta en el cielo mientras un niño la seguía con su dedo desde tierra y esa misma estela blanca era la que trazaba mi trayecto de regreso. Un regreso indeseado aunque necesario; un regreso innecesario aunque deseado. En cualquier caso, un regreso con sabor a "hasta pronto" y esencia temporal, pues todos y cada uno de los lugares que ocuparon por segundos mi retina quedan para siempre grabados a fuego en la memoria y me recuerdan que existen pedazos de mí esparcidos por los más bellos rincones del viejo continente, esperando a ser recogidos de nuevo en un porvenir. El sonido monótono de las turbinas rugiendo en su esfuerzo por mantenernos elevados acrecentaba el tedio y la melancolía que ya había comenzado horas atrás, mientras esperaba en la sala de embarque, observando por la gran cristalera de enfrente, cómo pasaban los enormes aparatos y los minutos en el reloj que colgaba de una pared cercana. Entonces me venía el sentimiento apenado del adiós, el abrazo amargo de un tiempo que no quiso prolongarse por más ruegos que le hiciese. Cada vez quedaba menos para ocupar mi posición, luego para elevarnos, luego para tomar tierra, luego para salir, luego para esperar el equipaje... y, por último, para llorar lágrimas de tristeza por el fin de los días plenos y lágrimas de alegría y agradecimiento por la misma plenitud y apogeo de un sentimiento viajero que florecía en mi pecho y aguardaba atento el momento de volver a llamar a mi puerta en busca de nuevos destinos.

Y es que Sucede Que Hoy regresé de un gran viaje...

11 comentarios :

yo mismo | 10:17

Hola figura, ¿Qué tal todo?

Yo como puedes apreciar, muy atareado. He cogido las vacaciones para empezar a trabajar. Lo mío es crónico.jajaja.

Bueno he leido algunos de los post y he visto que cada día ganas más en calidad. joer, como sigas así...

Bueno lo del libro a pachas hay que estudiarlo, que tengo ccontactos con alguna editorial, pero de la parte filosófica me encargo yo. jajajaj.

Bueno crak, cuidate y ya iré entrendo poco a poco a esta playa donde uno coge oxigeno.

Gracias por seguir ahí.

cristina | 11:44

Un regreso amargo y triste pero necesario, estoy de acuerdo. Fui testigo de esa foto y tuve un nudo en la garganta durante todo el viaje en avión. Finalmente no pude contener las lagrimas. Me quedé con ganas de más... YO TAMBIÉN.

Pablo Martín Lozano | 14:32

Yo Mismo: Hola! Pues ya ves, recién llegado y todavía un poco descentrado. Eso de estar danzando 14 días por Europa y de repente volver al orden se me hace raro. Es lo que tiene ser un apasionado de los viajes!
En fin, todo genial.

Gracias por lo de mis post y respecto a lo otro...todo es hablarlo. Entra siempre que quieras a esta playa.

Un abrazo.

Pablo Martín Lozano | 14:37

Cris: Lo mejor de los regresos es que si se producen es porque durante un tiempo has estado en otro lugar del que ahora regresas. Así que basta con mirar atrás y volver a disfrutar con todo lo que hemos vivido en estos 14 días y así convertir la amargura y tristeza en alegría y ganas de volver.
Claro que fuiste testigo de la foto, como de otras muchas cosas en el viaje y claro que te saltaron las lágrimas; volver a la realidad tan de golpe y dejar atrás tantas cosas se hace difícil.
Si te sirve de consuelo, creo que cuando alguien se queda con ganas de más es porque todavía le quedan cosas por hacer y deseos que saciar. Todo llega.

Un beso fuerte y gracias por hacer el viaje todavía más bonito junto al resto.

Encarni | 19:50

Si no hubieras ido esa tristeza jamás hubiera existido y entonces, al pensar en esto, nos damos cuenta de que MERECE LA PENA, porque esos recuerdos, esas risas, esa complicidad, esas miles de fotos que guardas en la memoria nada ni nadie podrá arrebatartelos jamás... Los recuerdos son a veces el más preciado de los tesoros cuando algo se acaba, en este caso un magnífico viaje.

Me alegro de que POR FIN hayas regresado.

Espero ver pronto esos "cambios" en el blog que anunciaste antes de irte... seguro que es una muestra de tu crecimiento como "mago de las palabras"

Besos.

Lunettas | 04:38

Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaah !!!
Por fiiiiin !!!, ya estaba ansiosa por que regresaras !!!
Dio's, ya rogaba por encontrar una foto nueva cuando abriera tu blog, una y otra vez lo desee - cual ninia que apaga las velas de su bizcocho, con los ojos muy apretados y con todo el corazon - y por fin has vuelto !!!
Espero me cuentes de tu viaje, tus destinos y pues que me des una que otra recomendacion de lugares que ameriten ser visitados, para mi viaje a Europa que se avecina.

Besos

Ishhh *_^

Pablo Martín Lozano | 16:27

Encarni: Pienso como tú respecto a lo de los recuerdos. Lo que pasa es que siempre quedará tiempo para la memoria y lo que me gustaría es que tardase más en llegar, porque sería consecuencia de que todavía no debo recordarlo porque sigo teniéndolo delante. En fin, que el hombre es un ser eternamente insatisfecho.
Gracias por seguir.

Besos.

Lunettas: Encantado de volver a tenerte por aquí. Ahora estaré de nuevo a menudo con historias nuevas. Para tu viaje te recomiendo sin duda París (piérdete el máximo tiempo posible por ella, pero cuidado que embruja) y Praga. Claro que Viena, Berlin y Amsterdam son igualmente visita obligada. Y ahora...barriendo para casa, ven a Valencia que te gustará.

Besos!

Nineta | 12:57

Me quedé con las ganas de despedirme, pero os doy la bienvenida al regreso. Por las notas no hace falta ni preguntar, jeje.

Regálanos una historia de cada ciudad, o alguna anécdota graciosa que os sucediera.

Supongo que todavía os estaréis recuperando, porque además de intenso, habrá sido agotador.

Muchos besitos

Pablo Martín Lozano | 13:43

Hola Nineta, cuánto tiempo. La verdad es que, como dices, ha sido intenso y agotador y sí, aún andamos de recuperación. Se hace raro volver a la normalidad de golpe y estamos un tanto desubicados.
Poco a poco iré mostrando cosas del viaje.

Las notas genial, gracias.

Un beso.

Lunettas | 01:16

Pues, decirte que la primera vez que estuve en España, pasé por Valencia, o por lo menos allí me dejo el avión. jiji

Muy lindo lo que recuerdo, pero ya volveré y nos tomamos un cafesito vale ???.

Besos

Ishhh *_~

Pablo Martín Lozano | 02:49

Estaré encantado de tomar ese café contigo. Yo me marcho de nuevo en Agosto, ahora con mi familia. Me esperan Milán, Venecia, Florencia y Pisa. Este año no paro, que gusto.

un beso fuerte!