La Vida Es Una Montaña Rusa

Salí a correr, o a buscarte, o a intentar encontrarme contigo por casualidad, o a ver si me perdía y aparecía de pronto en tu calle, ahora no lo recuerdo. En cualquier caso me equipé, salí y comencé a correr sin dirección. El ritmo cardíaco comenzó pronto a subir y palpitaciones como las que tantas veces tú me has provocado subieron por mi cuerpo hasta sentir como el cuello se hinchaba y se comprimía a cada respiración. El último sol de la tarde arañaba ya las cimas de las montañas próximas que dibujaban el paisaje por donde discurría y la luz anaranjada y tenue pintaba la escena de un intenso color. Por momentos creía que mis pasos eran los primeros en pisar aquel camino pues ni coches ni personas se cruzaron en todo el tiempo en que permanecí. Y mientras marchaba al trote sobre unas piernas cada vez más cansadas debido a los desniveles del terreno comencé a pensar. A pensar en ti, claro. En lo perfecto que aquel lugar me parecía para llevarte una noche fría a entregarnos calor, o una calurosa a desnudarnos con fervor. En la cantidad de rincones solitarios y apartados en los que parar el motor del coche y después del intercambio de besos, caricias y pasión tumbarnos a ver las estrellas y jugar a escribir con ellas la palabra amor. En los incontables bancos de piedra vírgenes de inscripciones en los que tallar a mano nuestros nombres dentro de un corazón. En lo bonita que era la cima del montículo desde el cual de noche se apreciaba toda la ciudad iluminada a lo lejos, como en un cuadro de Van Gogh. Y conforme mis piernas se enfrentaban a una nueva y pronunciada subida, comprendí que la vida era como el camino que estaba recorriendo; una montaña rusa de subidas y bajadas en la que por momentos cuesta ascender, pero después siempre viene un tramo en el que sólo te tienes que dejar caer.

Y es que Sucede Que Hoy salí a correr y te recordé...

10 comentarios :

BeRiTa | 08:06

...y es que ese cosquilleo que ataca el vientre en cada bajada, es lo que vale la pena de la espera en la fila para subir a ese juego...

...las subidas son tranquilas y pareciera que se desea que no llegue otra bajada... pero cuando el carrito llega de nuevo al punto de salida, lo que realmentre se disfrutó fue la sensación de esas mariposas negras que devoraban las entrañas...


Besos!

Luz | 11:12

¡Hola Pablo!

Estas situaciones y vivencias internas que son relatadas en los dos últimos post, son fruto de nuestra inmadurez emocional,de un "Nivel de Evolución" en el cual,aún,
"Dependemos" de otra/s personas para nuestra felicidad. Esto nos hace sentirnos de esas maneras relatadas cuando "perdemos" a alguien.

Estamos focalizando en otra persona la fuente de Amor que nos "nutre" y, claro, cuando esta persona se va,esta fuente se "agota" y nos sentímos irremediablemente "sedientos" de amor y buscamos desesperadamente reencontrarla.

Si esta cadena no la rompemos, seguiremos buscando otras "fuentes" de las que beber y volveremos otra vez a lo mismo: la dependencia emocional de alguien.

Buscamos fuera lo que dentro de nosotros mismos, con evolución interna, podemos encontrar.

Pues es posible AMAR de otra manera de la que "vulgarmente" conocemos y que tantas angustias nos hace sentir..; angustias, celos, sentimiento de posesividad, inseguridades etc.Y que tantas tragedias fomentan..

Cuando con el camino interno de la Evolución, vamos superando, creciendo internamente, entramos a un momento en una fase en la que ya no buscamos en otras personas ser colmados de amor, sino que somos nosotros los que Amamos sin esperar nada a cambio.

Si otras personas nos aman, pues perfecto, lo recibímos y lo gozamos pero, si no es así, nuestra felicidad no se ve mermada con ello.

Si la persona a la que amamos, se va, desearemos lo mejor para ella pues la respetamos, respetamos su decisión y su elección de camino.

Proyectando los mejores pensamientos hacia ella para que iluminen su camino.

Sacamos las "lecciones" ( pues algo debemos de aprender) de nuestra relación con esta persona, damos las gracias por esta experiencia reveladora y continuámos camino...

Hay otra perspectiva desde la que ver las relaciones y que nos hace "libres" verdaderamanente...

...El AMOR tiene expresiones más sutíles cada vez y estas estan relacionadas causa-efecto con nuestro Nivel de Evolución..

¡Evolucionemos! y Conoceremos, viviremos, emociones internas que no tienen nada que ver con lo antes conocido..

Emociones que no se pueden contener en palabras, pues superan en intensidad las formas..

Entonces, ya no esperaremos más ser amados, sino que " Amaremos"..Pues habrémos encontrado la Fuente Interna de la que mana la Luz, de la que mana el Amor y que es infinitamente inagotable.."

Cuanto más damos, más recibirémos"...Es Maravilloso..

Es posible..con camino interno...

Un abrazo.

Luz Wilson.

Pablo Martín Lozano | 12:47

Hola Berita!
Aunque confieso que en la vida real soy de los que lo pasan más mal que bien en las montañas rusas, es cierto lo que dices. Si su recorrido sólo fueran rectas monótonas nadie subiría. El gusto viene en las bajadas, después de la subida lenta y tediosa.
En la vida lo mismo. Para valorar esas bajadas en las que no se necesita esfuerzo es necesario haber experimentado el cansancio de la subida.

Un beso y gracias!

Pablo Martín Lozano | 12:57

Hola Luz, antes que nada, muchísimas gracias por tu comentario, tus enseñanzas y el tiempo que habrás dedicado para escribirlo.

Estoy totalmente de acuerdo contigo y, te diré más. Todo lo que dices lo sé, lo conozco y soy consciente desde hace bastante tiempo, pero a veces uno se pierde en el camino. Es muy fácil caer en la tentación y rebajarse.

Siempre he dicho -de hecho muchos comentarios de entradas antiguas así lo reflejan- que mi vida es plena, feliz y sin necesidad de nada más de lo que tengo. Nada, ni nadie. Pero como digo...en la vida es fácil caer. Y a eso me refería con la metáfora de la montaña rusa también.

Sé que ya tengo en mí lo que pueda buscar en otra persona, que es inagotable, que si descubro cómo usarlo seré y haré ser feliz.
Créeme si te digo que, aunque queda camino, no me considero una persona inmadura a nivel emocional, más bien lo contrario. De hecho, cumplí lo que dices de "si la persona a la que amamos, se va, desearemos lo mejor para ella pues la respetamos, respetamos su decisión y su elección de camino" y así lo hice saber, porque realmente así me nacía. Y continúo igual.

Y, de la misma manera, siempre intento sacar conclusiones y aprender de absolutamente todo lo que me ocurre. Más aún en estos terrenos y al final siempre acabo agradeciendo lo que haya podido vivir, experimentar y aprender gracias a esa persona, aunque el primer sabor sea amargo. Intento endulzarlo siempre o, es más, se endulza solo cuando te paras a analizar.

Yo estoy en el camino de amar...hace poco escribí el Post "La Revolución Sentimental" que venía a recoger un poco ésto: amar sin condición, a todos, sin precio. Yo sigo aprendiendo, aunque estoy satisfecho con los progresos, a pesar de los pequeños e inevitables deslices.

Un fuerte abrazo y gracias.

Luz | 19:39

Gracias a tí, Pablo.

Pues al expresar de nuevo, sea con la palabra escrita o la hablada, refuerzo lo aprendido y siempre profundizo más y más en ello, descubriendo nuevas verdades antes veladas.

Sí, te comprendo muy bien, pues he pasado por muchas, muchas cosas en esta vida ,y soy consciente de lo difícil que es el Camino y de las ocasiones que se presentan en las que uno puede caer otra vez.

Es precisamente en esos momentos en los que uno ha de ser más fuerte y recordarse lo aprendido y tener la audacia de mirar hacia la Luz, denegando aquellos pensamientos-sentimientos que nos harían caer de nuevo.

"El Camino es para los Audaces".

Las "tentaciones" siempre se presentarán, pudiendo caer a cualquier momento...; mismo si estámos muy arriba..

Debemos reforzar la Voluntad arduamente para estar "Preparados" , pues a más Luz, más reacciona la Oscuridad ( acción-reacción ), por lo que debemos tener una voluntad "inquebrantable" para permanecer en la Luz y no caer.


Pablo,hombre audaz, reforcémos la voluntad y mantengámonos en el centro impasible en el que no nos pueden mover.

Sé que no es fácil, el esfuezo es a cada momento y nunca, nunca se debe bajar la guardia; siempre hay que estar Alerta..

Lo que te escribo me lo digo siempre a mi misma también y lo aplico así a cada momento. Mismo si las situaciones se vuelven cada vez más complicadas...Es lo que nos hace superarnos..Como buenos "Guerreros de la Luz "..


Debemos recordar que a más Luz, más reacciona el otro lado, por lo que es Necesidad Imperante el Dominar el " Centro" inquebrantable y mantenernos en él pase lo que pase...


Gracias de nuevo Pablo por permitirme reflexionar escribiendo de nuevo ;pues mostrando sigo aprendiendo..


Abrazo y Luz

Luz Wilson.

Pablo Martín Lozano | 20:04

Pues bendita la relación creada entonces, porque todos nos nutrimos de ella. Tú refuerzas y otros aprendemos.
Todo es cuestión de voluntad y perseverancia. Mantenerse en el centro es una postura inteligente y hay que aferrarse con fuerza para que los extremos por más que atraigan no logren arrastrarnos. Me ha gustado lo de "El camino es para los audaces".
De verdad que muchas gracias por tus palabras a ti en especial, y en general a quien le toque por la suerte de que un día te toparas con mi blog.

Un abrazo!

Anónimo | 21:13

sigue adelante maestro.


tu lector casi diario.

Pablo Martín Lozano | 21:44

Vaya...qué misterio.

Gracias por el comentario lector "casi diario" anónimo. Me intriga saber quién eres.

¿Tendré la suerte de saberlo?

Saludos.

Encarni | 17:49

Hay dias en los que tengo la impresión de que mi vida es una montaña rusa, a veces subo, a veces bajo, a veces ruedo sin control. Otras soy un pequeño barco a la deriva en mitad de un gran océano, sin rumbo. Esta claro que tanto en las ocasiones que te sientes perdida y en las que tú sabes que tienes el control te encaminas en esa dirección, porque digamos lo que digamos sabemos que solo nosotros tenemos el poder de dirigirnos, aun sabiendo que vamos a la deriva.

Yo solo se que ya estoy un poco mareada de tanta montaña rusa...

Mil besos.

Pablo Martín Lozano | 19:34

Hola Encarni, gracias por tus palabras. Como en la montaña rusa, a veces vienen subidas que dan vértigo y crees que nunca acaban, pero luego, cuando menos te lo esperas, comienzas a fluir como en una gran bajada y todo parece funcionar por si solo.
Es lo mismo que un barco a la deriva, tienes razón. A veces te toca ir contra la marea y parece que el océano te vaya a engullir y hay otras en que la calma de las aguas te permiten deslizarte casi como si en lugar del mar, fuesen nubes.
Lo importante es que nuestra brújula interna esté bien orientada hacia el norte que nosotros mismos nos hayamos marcado, para así pese a las adversidades continuar siempre en esa dirección.

Besos!