Hoy te Pido Perdón...









Ahora sólo espero que tu enfado no sea irreversible. Que me entiendas o, al menos, que me escuches. Sé que últimamente no te he prestado la atención que merecías. Sé que esta dejadez en vilo te tenía. Puede que por falta de costumbre, o tal vez por temor a la soledad, te has molestado. Lo entiendo, créeme, te entiendo y lo siento.

No he cuidado de ti como de costumbre, te he apartado a ratos de mi vida, he descuidado el trato contigo y hasta te he dado la espalda en más de una ocasión durante la última semana. Creo que no tengo excusa, pero si sólo por un instante pudieras meterte en mi vida descubrirías que no ha sido una semana fácil. De un lado para otro, sin tiempo para ti, sin tiempo para mi.

No te pido que me quieras igual que antes a partir de este momento, pero sí que por favor trates de entender mi postura y poco a poco se disipe tu enfado. Hasta entonces prometo cuidar de ti cada día, mimarte, acariciarte, darte todo lo que me pidas. No volverás a pasar frío, lo juro. Pero a cambio sólo pido una disculpa.

Pérdoname querida bitácora, por haberte dejado de lado esta semana...

Y es que Sucede Que Hoy merece mis disculpas...

2 comentarios :

Nineta | 23:53

Simplemente se te ha echado de menos, pero con total comprensión.

Pablo Martín Lozano | 04:00

Gracias. Yo mismo me eché de menos, ese ratito de intimidad, solos el teclado, yo y una historia que contar...