Y ES QUE CADA DÍA SUCEDE ALGO EN NUESTRAS VIDAS DIGNO DE SER OBJETO DE REFLEXIÓN...

25 mayo 2008

Shakespeare & Co.

El sonido del agua penetraba sigiloso por la ventana aquella noche de verano en la que Whitman despertó desasosegado de un sueño intermitente que no le dejaba descansar. Acompañado por la luz blanca de la luna que brillaba por encima de la majestuosa Notre Dame, fiel compañera nocturna en los incontables desvelos de quienes habitaban en aquel lugar mágico, Whitman abandonó su viejo colchón y avanzó algunos pasos, lento caminar de anciano, hacia la habitación en la que cada domingo por la tarde reunía a gente de todo el mundo y les invitaba a una taza de té, mientras conversaban en un ambiente bohemio y literario rodeado de volúmenes polvorientos y fotografías en blanco y negro colgando de unas paredes descascarilladas. Atravesó la cocina y la sala ahora sólo ocupada por uno de los inquilinos anónimos que dormía plácidamente enfundado en su saco de dormir rojo, sobre un sofá que horas más tarde serviría de estantería para nuevos libros. Cruzó la puerta que daba al rellano y se asomó a la ventana a contemplar la noche parisina. Una joven pareja paseaba a orillas del Sena cogidos de la manos hacia lo que seguramente sería el broche de oro a una velada de amor. Whitman recordó su juventud y reconoció sus pasos en los de aquel joven ardiente de deseos que sentía como se acercaba el momento de la desnudez. Y mientras contemplaba el reflejo de la luna sobre las aguas calmadas del río escuchó un sonido a su espalda. Pensó en su gato negro, pero se equivocaba. Al girarse comprobó que, sentado en las escaleras, con su Moleskine sobre las rodillas, un joven de apariencia latina le sonreía mientras sostenía su estilográfica en la mano derecha. "Esta vista me inspira"- dijo. George Whitman sonrió, se acercó hasta el joven y le dijo: "Pequeño ángel, que nadie se atreva nunca a tratar de apagar la luz que emerge pura de tu alma". Después de pronunciar estas palabras, pasó su arrugada mano entre los rizos oscuros de aquel joven plagado de sueños, y se retiró de nuevo a su alcoba, en un rincón de aquella pequeña biblioteca de Alejandría parisina.

Y es que Sucede Que Hoy regresé al universo Shakespeare&Co...

Etiquetas: ,

24 mayo 2008

Te Regalaré El Cielo

-Te regalaré el cielo el día en el que un arco iris intenso atraviese con sus colores vivos los tejados de la ciudad -le había dicho una noche lejana, la primera vez que visitaron París, mientras cenaban deslizándose suavemente por el río Sena. Y lo había dicho confiado en que tal día llegaría, como tantas veces lo había dibujado en sueños. -Te rodearé por detrás con mis brazos, apoyaré mi barbilla en tu hombro y juntos miraremos al horizonte teñido de colores pastel, mientras te susurre al oído la canción que siempre nos unió. ¿Te acuerdas? You are the reason why, my love, my life, my everything. You are the reason why I believe in God, I believe in love, I believe in peace. Y lo pondré a tu nombre porque sólo tú serás dueña digna para un paraíso como aquel. Un reino a la medida de tu perfección. Y habitarás en él en los días de verano cuando la distancia nos separe y encontremos entre nubes el rincón para sentir de nuevo nuestros besos. Será como ser los dueños de todo lo que nos rodea, enfrascados en una realidad eterna en la que podremos encender de nuevo las cenizas de un amor que nunca llegó a apagarse. Como una escalera directa al olimpo cósmico subiremos por el arco iris hasta atravesar la cortina de vapor y observaremos desde las alturas el mundo que dejamos atrás aquella noche en la que te juré mi amor, mientras las velas iluminaban el mantel rojo de la mesa abordo del bateau silencioso una noche primaveral en París. "Te regalaré el cielo el día en el que un arco iris intenso atraviese con sus colores vivos los tejados de la ciudad", te dije. Mira el cielo hoy. ¿Lo ves? Es tuyo.

Y es que Sucede Que Hoy recordé el arco iris de París...

Etiquetas: ,

23 mayo 2008

A Doce Mil Metros De Altitud

Nunca había escrito estando a doce mil metros de altitud. Pero es una sensación excitante. La tinta del bolígrafo resbala sobre el papel con un trazo más agudo del habitual. Los nervios nunca llegan a dominarse del todo. El sonido de los motores se convierte en rutina y termino por tomarlo como silencio, como ausencia de ruido. Pero entonces llega el carrito por el pasillo empujado por una vendedora del teletienda disfrazada de azafata de vuelo. Es lo que tiene volar con compañías de bajo coste, que te venden hasta el aire. Compañías aéreas, digo, que no quien me acompaña. El último sol de la tarde penetra por la ventanilla de mi lado e ilumina estas páginas. París se queda atrás, pero los recuerdos me acompañan. Y lo hace también la sensación de que será esta una ciudad a la que volveré en diversas ocasiones. Tal vez por trabajo, puede que por viaje familiar, o en pareja, o solo en una escapada exprés. Sin embargo siento que ninguno de los motivos anteriores es el definitivo. ¿Y si volviera a París dispuesto a habitar una pequeña buhardilla de Montmartre, en la que día tras día despertara dispuesto a continuar con mi novela? No existe en el mundo lugar más inspirador que aquellas calles adoquinadas, sus casas desiguales con flores en los balcones, el verde de los árboles centenarios, el legado de tantos y tantos artistas que encontraron en aquella colina su particular musa inspiradora de letras, trazos o partituras. Volveré algún día, y lo haré para quedarme por un tiempo; el que me lleve impregnarme del arte bohemio que se respira en las calles de París, hilvanando páginas y páginas de una novela con sabor a amor. Y mientras espero el día en que ocurra, me conformo con soñarlo, aunque sea entre nubes esponjosas a doce mil metros de altitud. Vuelvo a casa.

Y es que Sucede Que Hoy escribí en el avión...

Etiquetas:

20 mayo 2008

Tormenta en Montmartre

Si ha de matarme un rayo
que sea en esta bohemia colina,
pues es más digna la muerte,
que una vida sin las calles
de Montmartre recorridas.


Y es que Sucede Que Hoy llovió pero no importaba...

Etiquetas:

15 mayo 2008

And The Winner Is...


And the winner is...
SI!!! HEMOS GANADO!!


Y es que Sucede Que Hoy viajo a París a la gran final...

Etiquetas: ,

13 mayo 2008

La Piel De Mis Huesos

Acércate hasta rozar con tu melena la piel de mis huesos. Que sienta en mi interior el fuego de tu sangre fusionarse con la mía y bombear juntos un mismo corazón. Quiero saber qué escondes detrás de esa sonrisa de pose estudiada. Conocer a qué saben los ecos de tus besos cuando ya te hayas marchado. Sentir que te llevo adentro porque tu mirada traspasó mis ojos. Y querer que tus manos acaricien mis esperanzas con la suavidad con la que ahora juegan con tu pelo. Que los ojos claros ocultos detrás de la sombra que los rodea se reflejen en el espejo donde nos miramos el alma. Un alma que aclama con alaridos sordos un silencio cara a cara entre los dos. Deseo pasar mis manos por tu espalda desnuda sin llegar a tocarte y desprender pasión por ellas hasta tatuarte en brasas la razón de mis desvelos. Hacerte saber que inspiras, agitas y ensalzas un corazón devoto de tu aura. Mirarte, tocarte y callarte con un beso sedante hasta caer rendida en mis brazos por el veneno. Y entretanto robarte el sueño. Jugar a ser el duende que escarba entre tus recuerdos. Pintar de blanco el mapa del tesoro de tu cuerpo. Matarte. Matarte a deseos. Matarte a deseos de fervor y ardiente celo, mientras susurras travesuras y retas al tiempo en su transcurso pasajero. Acércate hasta rozar con tu melena la piel de mis huesos. Acércate y escucha los latidos de mi pecho. Te llaman. Te buscan. Te esperan. Ahora decide, ¿empiezo a besarte o empiezas?

Y es que Sucede Que Hoy ¿Qué Sucede Hoy? Deseos...

Etiquetas:

12 mayo 2008

Tras El Telón

Ya se escuchan las voces de la gente que va terminando de tomar asiento. Asomo la cabeza desde detrás del escenario y observo que la sala está a rebosar mientras respiro profundamente para calmar los nervios previos a la salida. Por momentos me siento como el actor de teatro que espera a que el telón se levante para salir a escena. O como el cantante que va a dar un recital delante de miles de caras que no conoce y sin embargo van a estar pendientes de su actuación. Doy pequeños saltos y trato de soltar los músculos al tiempo que una voz anuncia que en dos minutos dará comienzo la conferencia. Me abrocho la chaqueta, realizo movimientos circulares con el cuello y cierro los ojos esperando encontrar la tranquilidad en la oscuridad. Vamos, vamos, vamos. Vete acostumbrando -pienso. Pero siempre es difícil al principio. Detrás de mí, mis compañeros esperan igual de excitados a que definitivamente nos presenten y salgamos a exponer nuestro proyecto. Unos rezan, otros chillan. Ya se escuchan los aplausos. Todo va a comenzar. Vamos, ahora sí, demuestra quién eres. Un par de respiraciones profundas más y escucho el nombre de nuestro equipo. Es el momento de salir. Al otro lado, un público desconocido y un jurado expectante aguardan el momento de nuestra aparición. Alea jacta est -pienso. Adelante, ya es tuyo.

Y es que Sucede Que Hoy me adelanté al viernes...

Etiquetas: