Con Tinta De La Que No Se Va

pareja en aeropuertoPrometo llevarte a todos los aeropuertos que ahora no podemos permitirnos pisar. Pasar noches en vela en hoteles de ciudades que siempre quisimos visitar. Y desayunar juntos en la cama mirando el amanecer por la ventana mientras los primeros rayos de sol perfilan las siluetas de las antenas en los tejados de la capital. Prometo llevarte a tus tierras y ser el turista más ávido de aventuras e historias que jamás haya recorrido el país donde dicen que las estrellas casi se pueden tocar. Recorrer contigo la terminal del aeropuerto llenos de nervios, ganas y respeto por el largo trayecto hasta llegar a un lugar donde de pronto dejemos el invierno atrás. Y despegar de noche sabiendo que nos despertará el piloto anunciando sol en el día nuevo que comienza a despuntar. Y mirarnos sonriendo a sabiendas de todo lo que está a punto de comenzar. Y bajar del avión y sentir que el olor del los aires buenos nos invade al caminar. Cambiar el abrigo por la malla, las botas por sandalias y las bufandas por tus faldas de color primaveral. Echar atrás el tiempo y volver a disfrutar de un diciembre rodeados de sol, arena y mar. Sólo deja que el destino cumpla todo lo previsto antes de que anuncie que esta fecha señalada está próxima a llegar. Que no importa si no es hoy, ni es mañana, lo escrito, escrito está. Y mis promesas las firmo con tinta de la que mancha y no se va.

Y es que Sucede Que Hoy prometo que ese día llegará...

8 comentarios :

David | 23:26

Hola Pablo! La verdad es que soy algo rancio en esto de ir dejando comentarios pero allá va...

Me encanta la manera en la que te has dejado seducir bajo tu propia prosa porque si realmente sientes lo que escribes, ese mismo sentimiento le transfieres al lector y eso es algo maravilloso.
Muy bonito, aunque me dejaste con un sabor agridulce... Es tierno pero a la vez triste aunque esperanzador. Qué complicada es la vida a veces verdad?

Pablo Martín Lozano | 23:31

Hola David!
Muchas gracias entonces por el esfuerzo de haberte lanzado a comentar el post.

Me gusta saber que lo que escribo impregna del sentimiento con el que ha sido creado el relato al propio lector.
En cuanto a lo del sabor agridulce, prefiero quedarme con lo de esperanzador. No todo se puede tener cuando uno lo desea.

La vida es rara a veces, pero siempre maravillosa.

Saludos y gracias!

Encarni | 22:36

Antes estaba acostumbrada a relato diario, me resulta raro aún después de tanto tiempo no leerte cada noche antes de dormir.

Sigues brillando tanto como el día que te conocí.

"Con tinta de la que no se va"... será que solo me he cruzado con mina de lápiz, que se borra con demasiada facilidad.

Suenan lindos todos esos sueños, ojalá los cumplas muy pronto.

Un abrazo de oso!

Pablo Martín Lozano | 13:16

Hola Encarni!
Muchas gracias por el comentario!
La verdad es que yo también echo de menos el poder escribir cada noche porque eso significaría que dispongo del tiempo para hacerlo, pero no es así desgraciadamente.
Ojalá poco a poco pueda ir reduciendo el tiempo entre post y post con nuevos relatos.
Y por supuesto ojalá siga recibiendo comentarios tan amables como el tuyo.

Un beso y gracias!

deargos | 10:53

Hola Pablo!

Un relato, como todos los tuyos, repleto de palabras vivas y apasionadas. Mi enhorabuena.

Mi enhorabuena también por tener el corazón tan colmado que tus deseos los puedes sellar con promesas ciertas de ese mañana, que tú narras, y que sin duda llegará.

Sucede que hoy, me alegra como siempre, que exista tu blog.

Mayte B.

Pablo Martín Lozano | 11:09

Hola Mayte! Muchísimas gracias por tu comentario.
Es un placer saber que lo que uno escribe de manera humilde llega a la gente y traspasa el cristal de la pantalla.
Un beso y gracias!

Nohemi | 17:08

Cautivador como siempre.
Saludos
Espero que esta década nos sigas llenando de tus hermosas palabras

Pablo Martín Lozano | 20:47

Hola Nohemi, muchísimas gracias.
Esta década volveré con mis letras.
Ojalá solucione pronto mi problema de conexión a la red y así podré volver a publicar.

Saludos y Feliz Año.