Huele a Calles Mojadas

Huele a calles mojadas. A tormenta de verano. A noche larga sin ti. Un viento revoltoso tuerce las esquinas de la ciudad mientras la extraña luz que precede a la lluvia tiñe de naranja y malva la tarde. Será que te extraño. O que ya se me hacen eternas las horas sin tu voz. Tal vez es que me siento exiliado de tus abrazos. Que la piel de mis labios reclama a gritos tus besos amenazando con desprenderse del precipicio de mi boca. La calle que veo a través del cristal cerrado de la ventana muestra el paisaje desolador de un diez de agosto cualquiera en Madrid. Las únicas almas que se dejan ver son las que habitan apenadas entre las paredes de esta casa que ya no soporta mi presencia y me lo demuestra haciendo resonar sus suelos a cada paso que doy. Parece que se retuerza de dolor, o que lance sus quejas invitándome a salir de aquí con la intención de no volver a pisarla nunca más. Ahora que empezaba a familiarizarme con los sonidos extraños, con las luces encendidas en mitad de la noche por una mano invisible, con las voces en la habitación desocupada de al lado, con los despertares repentinos en mitad de la madrugada... Pero me iré antes de que la lluvia que ahora parece no poder contenerse abandone esta ciudad. Y lo haré sin mirar atrás, como lo haría el que, convencido de ser dueño de su vida, abandona una etapa dispuesto a iniciar otra con todo el ímpetu del que puede valerse. Huele a calles mojadas. A tormenta de verano. A noche larga sin ti. Huele a despedida cercana... y yo no tengo nada más que decir.

Y es que Sucede Que Hoy la luz de la tarde anuncia tormenta...

15 comentarios :

Anónimo | 23:38

"LA DESPEDIDA"

Entre mi amor y yo han de levantarse
trescientas noches como trescientas paredes
y el mar será una magia entre nosotros.

No habrá sino recuerdos.
Oh tardes merecidas por la pena,
noches esperanzadas de mirarte,
campos de mi camino, firmamento
que estoy viendo y perdiendo...
Definitiva como un mármol
entristecerá tu ausencia otras tardes.

JORGE LUIS BORGES

Pablo Martín Lozano | 23:42

Hola "anónimo", gracias por el comentario y por regalarnos a todos un pedacito del grande de Borges. Un mago de las palabras y el lenguaje.

Saludos.

Maria del pilar | 00:49

He abierto tu blog y me he encontrado con 2 nuevos y estupendos regalos!!! Tu relato y el comentario anónimo, son 2 grandes sorpresas.
La lluvia, de nuevo, te vuelve a inspirar. Tu referencia al olor de calles mojadas me trae recuerdos al aroma de la tierra mojada mezclado con el de la hierba, digo aroma porque es un olor que para mí es un perfume natural....el que nos regala la unión de los elementos de la naturaleza, en este caso, la mecla del agua con la tierra, la hierba y el aire que lo transporta. Recordarlo me hace pensar y respirar ese delicioso aroma.

Siempre me llama la atención las bonitas fotografías que eliges, la bicicleta es muy simbólica y acertada para tu relato. Es tan curioso como insconscientemente se eligen las cosas. Bueno, te explicaré la simbología porque sé que te intriga. La bicicleta es un medio de transporte, pero así como los demás medios son colectivos y movidos por un motor que les da la fuerza que los impulsa a ponerse en movimiento, lo que mueve a la bicicleta es la fuerza personal no es una fuerza ajena la que la pone en movimiento y además es un medio de transpote también personal . Esto puede indicar y el contenido de tu relato lo deja entrever que en estos momentos has tomado la determinación de actuar con autonomía, total independencia y contando con tus propios recursos sin ayuda de nadie. Creo que es una decisión muy importante, enhorabuena.

Gracias Pablo y a tí tb anónimo es un bello fragmento.

Un beso

Pilar

Pablo Martín Lozano | 00:58

Hola Pilar.
El olor de la lluvia y la tierra mojada nos hace reconectar con la naturaleza. Al menos a mí me pasa. Y cuando ese olor se cuela por la ventana, inspira, como ha pasado hoy.
Lo de la foto...siempre me gusta dedicarle su tiempo a buscar una que se acomode a la perfección al texto, lo contextualice y, además, aporte algo más a la historia por sí sola.
Lo de la simbología y los significados, ya son cosas interpretables con diferentes visiones, por tanto.

Un beso.

Maria del pilar | 01:30

Llevas razón Pablo, la simbología es algo que se puede interpretar de muchas maneras y cada cual puede dar la suya propia. De lo que no me había dado cuenta es que mi interpretación te la había aplicado a tí, debe ser un acto inconsciente que en ciertas ocasiones suelo hacer.Vaya!!! rectifico, lo aplico al protagonista de tu relato y así todo queda en la imaginación y que no conlleve a error. Dicen que rectificar es de sabios, no es que yo sea ninguna sabia..... nada de eso, pero de esta manera me quedo más tranquila.

Un beso

Pilar

Pablo Martín Lozano | 09:05

Rectificación aceptada y acertada.

Encarni | 00:06

Buenas noches Pablo, el relato me ha encantado y por supuesto la imagen de la bicicleta. Hace tiempo aprendí que para ti no es algo que rellenar sino un elemento más que nos facilita el viaje hasta el interior de tu historia.

Me he quedado con un trocito "Ahora que empezaba a familiarizarme... en mitad de la madrugada"


La lluvia siempre ayuda a depurar, asi que disfrutala que por el sur hace un calor... jeje.

Besos!

Pablo Martín Lozano | 16:49

Hola Encarni y gracias. Ya digo que las fotografías son un elemento clave para comprender e interpretar la historia. Si no aportaran, no estarían.
Bendita la lluvia que viene a limpiar nuestras impurezas del quehacer diario.

Besos.

Quetzal | 23:50

... y hasta el sonido de los sapos que se hicieron en ese gran charco al final de la calle se convirtieron en un lindo recuerdo.

gracias por escribir
un beso

Pablo Martín Lozano | 00:59

Gracias a ti por comentar, Quetzal, gracias.

Un beso

La chica de la silla de atrás | 19:57

he visto mi alma reflejada en tus palabras...

y en mi alma siempre llueve...

Anónimo | 19:59

he visto mi alma reflejada en tus palabras...

y en mi alma siempre llueve...






un abrazo desde el norte...

Pablo Martín Lozano | 01:45

Hola "La chica de la silla de atrás", gracias por tu comentario y me alegra saber que te viste reflejada en mis letras.

Un beso.

Rahina | 16:58

Muy lindo el post. Y el poema de Borges tambien. Estoy a punto de decirle adiós a alguien desde Guatemala. Se va al país vasco.

Regina

Pablo Martín Lozano | 17:37

Muchas gracias Rahina, y espero que la despedida sea alegre.

Saludos.