Ya Llego, Ya Llego

Mantengo los ojos cerrados esperando a sentir el cosquilleo en el estómago de saber que dentro de unos instantes estaré surcando el cielo a más metros de altitud de los que a mi delicado sentido del vértigo le gusta experimentar. Aprieto los párpados con fuerza, aferrado con furia al reposabrazos y con el cuello totalmente apoyado en paralelo al asiento. Vamos, vamos, vamos -pienso. Los motores rugen afuera, del otro lado del cristal que me muestra las rayas de la pista pasando a gran velocidad. La tensión alcanza el punto máximo en el momento justo en que, sin poder evitarlo, se me abre un ojo y veo que la zona de cabina ya está apuntando al cielo. Allá vamos; espérame, enseguida llego. Y como si de pronto mi mente prefiriese desconectar y perder el conocimiento para permanecer ajena al mal trago del vuelo, entro en una ensoñación en la que escucho tu sonrisa de fondo, tu voz dulce y esperanzada susurrándome un deseo verte ya. La imagen de tus ojos clavados en los míos se dibuja frente a mi rostro y creo sentir tus manos apretando con fuerza las mías, empapadas por los nervios del despegue. Y para cuando tu imagen comienza a desvancerse como las nubes que atravesamos, de nuevo el sonido de aviso me alerta de que van a comenzar las maniobras de preparación para el aterrizaje. Ya llego. Ya llego. Empieza a extender tus brazos que es mucho el amor que traigo; empieza a preparar tu cuerpo que es muy grande el deseo de arroparte en mi regazo.

Y es que Sucede Que Hoy ya llego, ya llego...

8 comentarios :

Amelie | 09:55

Mejor descripción imposible.

Pablo Martín Lozano | 17:41

Hola Amelie! Muchas gracias. Me alegro de que te guste.

Un beso.

Maria del pilar | 22:21

Es una situación muy común la de pensar en la persona amada cuando se viaja y existe cierta distancia de separación.

Teniendo en cuenta los últimos y trágicos acontecimientos ocurridos en el espacio aéreo.... puede aumentar el sentimiento de pavor y tensión al tener que optar por viajar en avión.

La alegría , tranquilidad y esperanza aparecen de nuevo cuando se realiza la llegada y se sabe con certeza que se voloverá a ver y abrazar a la persona amada.

Gracias Pablo por tu emotivo y entrañable relato, aunque creo que nos has hecho vivir ciertos momentos de tensión a todos los que tenemos la capacidad de entrar dentro de tus palabras.

Un Beso.

Pilar

Pablo Martín Lozano | 22:32

Hola Pilar. Gracias por tu comentario. Ya veo que ciertamente tienes esa capacidad de penetrar hasta el fondo del relato y vivir las letras. Mantén esa cualidad, no para mis relatos, sino para ser capaz de dejarte llevar por la literatura y vivir todo aquello que la realidad nos niega.

Un beso!

Anónimo | 05:05

Hola... me llamo Brenda

Yo no tengo un Blog, pero me dedico a leer ajenos y... me encontre con el tuyo y me encanto, me gusta mucho como escribes... Cuando sea grande quiero ser como tu... Jajajaja, no me hagas caso, ya soy grande.

Ojala y puedas contestar mi comentario en este mail:
brenditadiaz@hotmail.com

Si no pss no importa... te seguire leyendo

Pablo Martín Lozano | 12:15

Muchas gracias Brenda!Me alegro de que te haya gustado y bienvenida a mi rincón.

Saludos!

Anasazi | 17:01

chido blog! saludos

Pablo Martín Lozano | 17:29

Gracias Anasazi! y bienvenida.
Me alegro de que te guste y espero que disfrutes leyendo los relatos que ya hay, y los que vaya publicando nuevos.

Saludos!