Noctámbulo y Noctívago

Anoche bajé a la calle a buscarte en mitad de la ciudad desconocida. Bajé y recorrí esquinas y plazas mirando si por alguna casualidad habías decidido perderte entre aquellas calles cansada de ver siempre las mismas. Y resulta que te vi sin necesidad de tenerte enfrente. Te vi porque reconocí tus brazos en los de aquella chica que abrazaba a su novio en el portal, justo antes de despedirse hasta la siguiente. Te vi en el beso escondido de dos amantes rendidos al poder del deseo en un coche con los cristales empañados. Te recordé en la pose de aquella otra chica que esperaba el autobús nocturno ajena a lo que en ese momento su imagen estaba significando para mí. Y te reconocí en la melena de espaldas de tantas y tantas otras más con las que me crucé mientras te buscaba. Y en la música de aquel coche que pasó y me trajo hasta la memoria las veces que la había escuchado saliendo de tu boca. Caminé noctámbulo y noctívago por las aceras mojadas bajo el calor aplastante de una noche cualquiera de verano, hasta que volví a aquella casa en la que no reconocía ni paredes, ni colchón, a recordarte entre luces y sombras, trasnochado, con el cartón impregnado de tu perfume embriagándome de vos, amor.

Y es que Sucede Que Hoy te extrañé por adelantado...

14 comentarios :

Encarni | 23:44

Cuando no se tiene cerca a esa persona que amamos intentamos o creemos verla en mil detalles. Hace algunos años, en una noche de verano fui consciente de que en un mes me separaría de ese chico al que amaba y me trasladaría de ciudad. Como bien dices, empecé a echarlo de menos por adelantado desde aquel día...

Me gustan estas historias que son como una cuerda por la que estás unido a muchos de nosotros.

Me encanta leerte. Hace mucho que no leía tu historia recién "sacada del horno"

Dulces sueños.

Pablo Martín Lozano | 00:19

Hola Encarni, y antes que nada, gracias por tus palabras y por tu velocidad! Efectivamente, recién salido del horno, de hecho aún te habrás quemado.
El caso es que has comprendido como siempre el mensaje a la perfección y me ha encantado lo de la cuerda que me une con "muchos de nosotros". Es que yo soy uno de "vosotros". Uno más. Un cualquiera más.

Un beso y gracias!

pequeñavane | 10:29

No se si un cualquiera más.. yo más bien diría un más muy particular. En fin... solo podría agregar una frase que hago ahora mía: "lo único que me consuela es que uso dos almohadas". Para qué decir más? demasiada imágen nos ha brindado su relato sr (como siempre) y decidí dejarle esta frase, porque la primera vez que le oí suscitó en mí similar sentimiento al que ha provocado el leerlo hoy a ud!
Besos.

Pablo Martín Lozano | 10:54

Hola Pequeñavane! Muchas gracias por tu comentario y por tu aportación. Es sencillamente brillante. "lo único que me consuela es que uso dos almohadas", cuánta verdad, y qué sensación genera. ¿Alguien no lo ha hecho alguna vez al extrañar?

Un beso y muchas gracias por todo lo que dices.

Maria del pilar | 13:58

Hola a todos, especialmente a tí Pablo. Parece como si hubieses estado jugando al arquero que busca dar en el blanco y, efectivamente, has acertado.....diste en el centro.
Incluso en la fecha en la que has publicado, 21de mayo, es muy significativa y especial para mí.
Me siento en unión a los comentarios que se han hecho. Al leer tus descriptivas y maravillosas palabras me has recordadado a mí misma. Me he sentido conectada por hilos de similares sentimientos con todos vosotros. Gracias Pablo.
Un beso .

Pilar

Pablo Martín Lozano | 14:30

Hola Pilar. Qué gustazo de comentarios, la verdad. Necesitaba volver a conectar con esto de sentir que lo que escribo hace partícipe a la gente, porque al fin de cuentas hablo de la vida, del amor, de las personas, de lo humano. Y ahí entramos todos.
En cuanto a lo de la coincidencia (o la flecha que he lanzado con este texto) si es buena, me alegro, en caso contrario, lo lamento.

Un beso y gracias.

Maria del pilar | 23:28

(En respuesta a la flecha con diana)Tal y como yo lo veo, lo vivo y comprendo no es malo ni bueno. De lo malo se aprende por tanto esta palabra dejó de pertenecer a mi lenguaje y la sustituyo por "aprendo de esta situación" y lo bueno lo disfrutamos. Me quedo con un bonito recuerdo lleno de puros sentimientos. Un beso.

Pablo Martín Lozano | 11:45

Tienes toda la razón Pilar. Al final consiste en eso, en amoldar tu vocabulario a aquellas palabras que realmente te interesan. Porque lo que no tiene nombre, no se puede sentir, y lo que no se siente, no se conoce.

Un beso y gracias por ir haciendo de esto, una conversación tan profunda y bonita.

Anónimo | 10:54

Echaba de menos esto....y a ti, es que hoy he soñado contigo...miles de besos...OE

Pablo Martín Lozano | 11:01

Hola "Anónimo"!
Cuánto tiempo sin saber de ti, la verdad. Espero que te vaya todo genial en todos los aspectos de tu vida. Qué coincidencia lo del sueño, porque justo ayer me acordé de ti. Ya hablaremos y te cuento.

Un beso!

Amelie | 09:34

Qué horrible es eso de echar de menos a alguien a quien queremos tanto, y creer verlo en todos lados.

He llegado por casualidad, pero creo que pasaré mucho tiempo por aquí.

Un beso :D

Pablo Martín Lozano | 12:07

Hola Amelie, bienvenida a mi pequeño mundo. Espero que te sientas como en casa y puedas disfrutar leyendo los relatos que voy publicando, así como los más de 500 ya publicados.
Comenta siempre que te apetezca, porque así es cuando esto cobra sentido.

Un beso y gracias por tus palabras.

PD: Precisamente de eso habla este texto, de ver en los ojos, brazos, andares o gestos de otros, los que extrañas de una persona amada.

Anónimo | 20:41

ya sabes que lo nuestro siempre ha sido a otros niveles...;)...ya me cuentas...besotes

Pablo Martín Lozano | 20:47

Coincidencias de la vida...
Suerte en los exámenes que te vengan y saludos a tu chico.

Un beso.